El gobierno venezolano afirmó que aviones de Estados Unidos se acercaron a las costas venezolanas y pidió al país norteamericano no equivocarse al afirmar que el país suramericano está preparado para la defensa.
El gobierno de Venezuela alertó sobre una guerra que aseguró quiere instaurar EE. UU. en Latinoamérica y el Caribe, aunque subrayó como un «imposible histórico» rendirse en este contexto, en momentos de tensión por el despliegue aeronaval estadounidense en aguas caribeñas, que Nicolás Maduro interpreta como un intento para sacarlo del poder.
En un acto por el 47 aniversario del Comando de Defensa Aeroespacial Integral, transmitido por el canal estatal Venezolana de Televisión (VTV), el ministro de Defensa venezolano, Vladimir Padrino López, aseguró que Estados Unidos también pretende «nuevamente devolver en sacos, en bolsas negras y en urnas a ciudadanos contribuyentes, jóvenes de la sociedad norteamericana».
Sin embargo, el jefe militar dijo que Venezuela sigue «clamando por la paz», aunque subrayó que el país se mantiene en «rebeldía» contra lo que consideró como la «acción nefasta» del «imperialismo norteamericano».
El ministro de Defensa denunció un intento de intimidación por parte de Estados Unidos con el sobrevuelo de aviones de combate F-18, que ocurrió el pasado martes sobre el golfo de Venezuela según reportó el servicio de seguimiento para aviación Flightradar24, que no precisó si las aeronaves cruzaron el espacio aéreo venezolano.
Padrino López afirmó que aviones de las fuerzas armadas de Estados Unidos se acercaron a las costas venezolanas y pidió al país norteamericano no equivocarse al afirmar que Venezuela está preparada para la defensa.
Además, criticó la confiscación de un buque cargado con crudo venezolano por parte de fuerzas estadounidenses, frente a las costas del país suramericano, lo que a su juicio constituye una «violación flagrante» al derecho internacional, a la libre navegación y el libre comercio.
El militar aseguró que el buque «petrolero, mercante, civil» transportaba petróleo venezolano «para otros mercados internacionales» y fue interceptado en el Caribe, «ya saliendo» al océano Atlántico».
El martes, Estados Unidos interceptó el buque petrolero Skipper, que navegaba con falsa bandera, frente a las costas de Venezuela, en una operación conjunta del Departamento de Guerra con la Guardia Costera estadounidense.
El buque -sancionado por Washington en 2022- fue incautado por orden de un juez del país norteamericano, debido a sus presuntos vínculos previos con el contrabando de petróleo iraní.

