Nuevas tarifas definidas por la Creg marcan el fin de las reducciones recientes y fijan alzas diferenciadas según la ciudad.
Desde este 1 de abril entraron en vigencia nuevos incrementos en los precios de los combustibles en Colombia, según lo establecido por la Comisión de Regulación de Energía y Gas (Creg). La gasolina registró un aumento general cercano a los 400 pesos por galón en la mayoría de ciudades, mientras que el diésel también tuvo un ajuste, aunque más moderado.
En promedio, el alza de la gasolina se ubicó en 375 pesos, lo que llevó el precio del galón a un valor cercano a los 15.449 pesos en las principales capitales del país. Este ajuste marca un cambio frente a los dos meses anteriores, cuando se habían aplicado reducciones consecutivas en el costo del combustible.
Las variaciones no fueron iguales en todo el territorio. En ciudades de frontera como Pasto y Cúcuta, los incrementos fueron menores debido a condiciones tributarias especiales, con ajustes por debajo de los 250 pesos. En el caso del diésel, el aumento fue de 100 pesos en la mayoría de ciudades, aunque en estas mismas zonas se registraron leves reducciones.
Con los nuevos precios, Bogotá y Medellín continúan entre las ciudades con tarifas más altas, mientras que Villavicencio mantiene el costo más elevado del país para la gasolina. Por su parte, el diésel quedó con un promedio cercano a los 11.082 pesos por galón en las principales ciudades.
Estas modificaciones responden a la política de ajustes graduales en los combustibles y tienen impacto directo en sectores como el transporte y la logística, así como en el costo de vida de los ciudadanos.

