Nate Morris, fundador de una importante compañía de reciclaje y aliado político del movimiento MAGA, fue postulado por Donald Trump para asumir la embajada estadounidense en Bogotá. Su nombramiento aún debe superar el trámite de confirmación en el Senado.
La representación diplomática de Estados Unidos en Colombia podría quedar en manos de un empresario con fuerte cercanía al expresidente Donald Trump. Se trata de Nate Morris, un ejecutivo y dirigente conservador que fue nominado por el mandatario republicano para ocupar el cargo de embajador en Bogotá.
La designación, anunciada el 1 de junio, deberá ser evaluada y ratificada por el Senado estadounidense antes de que Morris pueda asumir oficialmente sus funciones.
Con 45 años y originario de Kentucky, Morris construyó su reconocimiento en el sector privado tras fundar Rubicon, una empresa especializada en gestión de residuos y reciclaje que logró expandir operaciones a los 50 estados de EE. UU. y a más de una veintena de países.
Además de ese proyecto empresarial, actualmente dirige Morris Industries, un conglomerado privado con sede en Lexington.
Su trayectoria lo llevó a convertirse en una de las figuras jóvenes más destacadas del empresariado estadounidense. Entre los reconocimientos que ha recibido figuran su ingreso al Salón de la Fama del Emprendimiento de Kentucky y su inclusión en la lista de jóvenes líderes empresariales elaborada por la revista Fortune.
Morris es identificado como un firme defensor de la agenda política impulsada por Donald Trump y del lema “Estados Unidos Primero”, una de las banderas del movimiento Make America Great Again (MAGA).
En los últimos años promovió posiciones conservadoras relacionadas con el control migratorio, la reducción de impuestos, el fortalecimiento del derecho a portar armas y la implementación de medidas más estrictas en los procesos electorales.
Su cercanía con el expresidente también quedó evidenciada durante su intención de competir por un escaño en el Senado por Kentucky. Sin embargo, abandonó esa aspiración cuando comenzó a tomar fuerza la posibilidad de ser designado para la misión diplomática en Colombia.
La postulación de Morris llega después de que una candidatura anterior impulsada por Trump no prosperara.
Meses atrás, el mandatario había propuesto al empresario Daniel Newlin para ocupar la embajada en Bogotá. No obstante, el proceso fue archivado luego de que la documentación requerida para su evaluación no fuera presentada dentro de los plazos establecidos por el Senado.
Con este nuevo nombre, la administración republicana busca avanzar en la designación de un representante permanente en Colombia, uno de los principales aliados estratégicos de Estados Unidos en América Latina.
La eventual llegada de Morris a la embajada ocurre en medio de un escenario político especialmente relevante para Colombia.
El país se encuentra en plena carrera presidencial tras la primera vuelta electoral celebrada el 31 de mayo, en la que Abelardo De la Espriella obtuvo el 43,74 % de los votos e Iván Cepeda alcanzó el 40,90 %.
Ambos candidatos se enfrentarán en una segunda vuelta programada para el próximo 21 de junio, una elección que definirá el rumbo político del país y que coincidiría con el proceso de confirmación del nuevo embajador estadounidense.

