La contaminación derivada del colapso del alcantarillado mantiene en alerta a comunidades, pescadores y autoridades. La CRA abrió un proceso sancionatorio y avanza en un plan de recuperación del ecosistema.
Lo que durante años ha sido una problemática cotidiana para los habitantes de Luruaco hoy representa una seria amenaza ambiental. El continuo vertimiento de aguas residuales está deteriorando la laguna del municipio, mientras vecinos denuncian afectaciones a la salud, malos olores permanentes y un sistema de alcantarillado que sigue colapsando sin una solución definitiva.
La situación ya motivó la intervención de la Corporación Autónoma Regional del Atlántico (CRA), que identificó dos puntos de descarga de aguas servidas provenientes de la red de alcantarillado e inició un proceso sancionatorio contra el ente territorial y el operador del servicio.
En barrios como Villa Arinda y Once de Noviembre, convivir con aguas negras rebosadas se ha convertido en parte del día a día. Los habitantes aseguran que los manjoles colapsan constantemente, generando escorrentías de excremento, proliferación de mosquitos y moscas, además de fuertes olores que invaden las viviendas.
Los residentes también afirman que los niños presentan con frecuencia irritaciones en la piel, episodios de vómito, diarrea y otras molestias relacionadas con las condiciones sanitarias del entorno.
Según la comunidad, este problema persiste desde hace varios años y actualmente existen al menos seis puntos críticos donde el alcantarillado presenta reboses constantes.
El impacto no solo alcanza a las familias. Comerciantes de la zona aseguran que los clientes prefieren evitar los establecimientos cuando las aguas residuales inundan las calles debido al intenso olor.
La comunidad pesquera también advierte un deterioro progresivo de la laguna. Los pescadores sostienen que las descargas de aguas servidas han reducido la presencia de especies como la mojarra y los obligan a desplazarse hacia otros sectores para poder trabajar.
Líderes del gremio alertan que la contaminación pone en riesgo tanto la seguridad alimentaria de numerosas familias como el equilibrio del ecosistema.
Desde la Alcaldía de Luruaco, el secretario de Planeación, Germán Manotas, aseguró que la empresa Aguas del Sur del Atlántico no ha ejecutado soluciones definitivas pese a que las causas del problema ya estarían identificadas.
De acuerdo con el funcionario, el colapso del sistema responde principalmente al uso inadecuado de la red por parte de algunos usuarios y a la ausencia de un sistema de respaldo energético para la estación de rebombeo.
Aunque el operador atiende las emergencias mediante labores de destaponamiento, la administración municipal sostiene que estas intervenciones solo alivian temporalmente la situación, ya que los reboses vuelven a presentarse en los mismos sectores.
Por ello, el municipio anunció mesas técnicas con la empresa para diseñar un plan de choque, promover el uso adecuado del alcantarillado y avanzar en la conexión de viviendas que aún no hacen parte de la red.
Los estudios adelantados por la autoridad ambiental revelan un panorama preocupante para la laguna de Luruaco.
El informe identifica problemas como:
- Contaminación por aguas residuales domésticas y agrícolas.
- Eutrofización severa.
- Pérdida de biodiversidad.
- Sedimentación acelerada.
- Incremento de microplásticos.
- Deterioro de la calidad del agua y de la vegetación que rodea el cuerpo hídrico.
La CRA informó que uno de los puntos de descarga desemboca en el arroyo Limón, afluente de la laguna de Luruaco, mientras que el segundo vierte aguas directamente hacia el embalse del Guájaro.
Como respuesta a la crisis, la CRA desarrolla el proyecto «Restauración ecológica y resiliencia climática en la Ciénaga de Luruaco», que registra un avance cercano al 25 % y cuenta con recursos por $17.200 millones provenientes del Sistema General de Regalías.
La iniciativa contempla tres frentes principales:
- Restauración de la ronda hídrica.
- Mejoramiento de la calidad del agua mediante procesos de ficorremediación con algas nativas.
- Fortalecimiento de la educación ambiental y la gobernanza comunitaria.
El proyecto también incluye jornadas de limpieza, recuperación de especies como la enea y el junco para la elaboración de artesanías y compostaje, con participación de pescadores y habitantes del municipio.
La empresa Aguas del Sur del Atlántico aseguró que dentro de su Plan de Obras e Inversiones para este año contempla la optimización de la Estación de Bombeo de Aguas Residuales (EBAR) y la intervención del manhole ubicado en la carrera 19 con calle 19, considerado uno de los puntos más críticos.
Según la compañía, estas obras permitirán aumentar la capacidad hidráulica del sistema.
El operador explicó además que parte de las dificultades obedecen al crecimiento del municipio, ya que algunos tramos de la red fueron construidos con pendientes y diámetros que actualmente resultan insuficientes.
También insistió en que el manejo inadecuado de residuos sólidos por parte de algunos usuarios agrava el problema, pues constantemente se encuentran pañales, botellas, madera, trapos y otros elementos que obstruyen el alcantarillado y favorecen los reboses.

