El Congreso de la República archivó el proyecto de ley de Borrón y Cuenta Nueva 2.0 y cerró la posibilidad de otorgar un nuevo alivio financiero a millones de colombianos reportados en centrales de riesgo como Datacrédito.
El proyecto de ley conocido como Borrón y Cuenta Nueva 2.0 finalmente no avanzó en el Congreso luego de quedar por fuera de la agenda legislativa antes del cierre del actual periodo, dejando sin efecto una iniciativa que buscaba beneficiar a millones de colombianos reportados en centrales de riesgo.
La propuesta pretendía ofrecer una nueva oportunidad a personas con historial crediticio negativo, permitiendo que quienes cancelaran sus deudas pudieran limpiar más rápidamente sus reportes y recuperar el acceso a productos financieros, créditos, vivienda e incluso oportunidades laborales.
El hundimiento de la iniciativa provocó cuestionamientos desde distintos sectores políticos, especialmente por parte de congresistas que respaldaban el proyecto y consideraban que la medida podía aliviar la situación económica de ciudadanos afectados por pequeñas deudas o reportes prolongados.
Uno de los más críticos fue el representante Alejandro Ocampo, quien aseguró que el proyecto fue frenado pese a la necesidad de millones de personas que continúan apareciendo reportadas por obligaciones de bajo monto o incluso después de haber pagado sus compromisos financieros.
La propuesta contemplaba que quienes se pusieran al día durante el primer año de vigencia de la ley pudieran salir de las centrales de riesgo en un plazo reducido, mucho menor al tiempo actual que puede extenderse hasta cuatro años.
Además, buscaba disminuir el periodo de permanencia de los reportes negativos a solo seis meses después del pago total de la deuda, medida que también aplicaría para ciertos casos relacionados con créditos educativos.
Otro de los puntos incluidos planteaba beneficios para personas que ya hubieran cancelado sus obligaciones antes de la entrada en vigencia de la ley, permitiendo eliminar de manera inmediata la información negativa registrada en plataformas como Datacrédito.
Tras conocerse el archivo del proyecto, también surgieron señalamientos sobre una supuesta presión del sector financiero para impedir que la iniciativa avanzara dentro del Congreso.
Según los promotores de la propuesta, el hundimiento favorece directamente a las entidades bancarias y mantiene por fuera del sistema crediticio formal a millones de ciudadanos que buscan reactivar su vida financiera.
El fracaso de esta nueva iniciativa revive el debate sobre la efectividad de la primera Ley de Borrón y Cuenta Nueva aprobada en 2021, que aunque buscaba beneficiar a millones de personas, tuvo resultados limitados frente a las expectativas iniciales.
Con la caída del proyecto, quienes permanecen reportados en centrales de riesgo deberán seguir enfrentando restricciones para acceder a créditos y otros servicios financieros, mientras el país continúa discutiendo posibles mecanismos de alivio económico y recuperación crediticia.

