ADEA pidió prudencia a las autoridades frente a las investigaciones y advirtió que las amenazas contra profesores ya habrían llegado a colegios de Malambo y Barranquilla.
La tensión en el sector educativo del Atlántico aumentó tras la circulación de panfletos amenazantes dirigidos a docentes en Soledad. En medio de la preocupación del magisterio, la Asociación de Educadores del Atlántico (ADEA) rechazó las declaraciones de funcionarios que apuntaron preliminarmente a estudiantes como posibles responsables de los mensajes intimidatorios.
El pronunciamiento fue realizado por el presidente del sindicato, Carlos Noriega, quien criticó las afirmaciones entregadas por el secretario de Gobierno de Soledad, Carlos Valencia. Según el líder gremial, las autoridades no deberían anticipar conclusiones mientras las investigaciones continúan en curso.
Noriega manifestó que responsabilizar públicamente a estudiantes sin resultados definitivos podría generar estigmatización y aumentar la tensión dentro de las instituciones educativas.
La polémica surgió luego de que desde la administración municipal se señalara que las indagaciones preliminares estarían orientadas hacia jóvenes con antecedentes disciplinarios como presuntos autores de los panfletos distribuidos en algunos colegios del municipio.
Desde ADEA insistieron en que el foco debe mantenerse en esclarecer los hechos y garantizar condiciones de seguridad para docentes y alumnos, especialmente ante el ambiente de incertidumbre que se ha generado en la comunidad educativa.
El dirigente sindical aseguró además que las amenazas provocaron temor entre profesores de Soledad, situación que motivó la realización de un paro de 24 horas por parte del magisterio en señal de rechazo y preocupación.
Las alertas, según confirmó Noriega, no se limitaron únicamente a Soledad. Casos similares también habrían sido reportados en instituciones educativas de Malambo y en el colegio Pablo Neruda, ubicado en Barranquilla.
Frente a este panorama, ADEA solicitó a las autoridades departamentales y municipales reforzar las investigaciones para identificar a los responsables y evitar que continúen circulando mensajes intimidatorios en los planteles educativos.
El sindicato también pidió implementar medidas de protección y acompañamiento para salvaguardar la integridad de docentes, estudiantes y personal administrativo en las diferentes instituciones afectadas.
Mientras avanzan las investigaciones, las autoridades mantienen las labores de verificación para establecer el origen de los panfletos y determinar quiénes estarían detrás de las amenazas que mantienen en alerta al sector educativo del Atlántico.

