La autoridad de protección al consumidor exigió a la compañía corregir aspectos relacionados con entregas, garantías y publicidad sobre infraestructura de carga para vehículos eléctricos.
Las operaciones de Tesla en Colombia quedaron bajo la lupa de la Superintendencia de Industria y Comercio. La entidad ordenó a la compañía ajustar varias de sus prácticas comerciales luego de detectar posibles irregularidades en la venta de vehículos eléctricos a través de internet.
La medida fue anunciada este jueves 14 de mayo tras una revisión adelantada por la Dirección de Investigaciones de Protección al Consumidor, que analizó la actividad de Tesla Motors Colombia S.A.S. desde su entrada al mercado nacional en noviembre de 2025.
Durante la averiguación, la SIC examinó cerca de 23.700 órdenes de compra realizadas entre noviembre de 2025 y marzo de 2026, además de revisar documentación, el portal web de la empresa y múltiples reclamos presentados por clientes.
Uno de los principales hallazgos estuvo relacionado con retrasos en la entrega de vehículos. Según la entidad, más de 1.800 automotores que debían ser entregados entre febrero y marzo todavía seguían pendientes hasta abril, pese a que ya existían fechas previamente informadas a los compradores.
La autoridad también advirtió posibles inconsistencias en la información suministrada sobre garantías, disponibilidad de estaciones de carga y condiciones aplicables a los vehículos comercializados en el país.
Dentro de las órdenes impartidas, Tesla deberá aclarar de manera precisa los tiempos reales de entrega y evitar presentar fechas estimadas como definitivas. Además, tendrá que informar con mayor transparencia las condiciones de garantía de sus vehículos y revisar cláusulas relacionadas con componentes como llantas y neumáticos.
La SIC también pidió a la compañía abstenerse de generar expectativas equivocadas sobre la disponibilidad de infraestructura “Supercharger” en Colombia y fortalecer sus canales de atención para responder peticiones, quejas y reclamos de los usuarios.
Otro de los puntos incluidos en la decisión está relacionado con las ventas digitales. La entidad exigió que Tesla garantice procesos claros en reservas, pagos y entregas, cumpliendo las normas colombianas sobre comercio electrónico y seguridad vehicular.
La Superintendencia advirtió que el incumplimiento de estas órdenes podría derivar en sanciones administrativas contempladas en el Estatuto del Consumidor.

