Los familiares de Jeison David Galván Sierra, el adolescente de 17 años asesinado en un ataque sicarial en el barrio Las Nieves, en el suroriente de Barranquilla, aseguraron que el joven no tenía conflictos con ninguna persona y solicitaron a las autoridades avanzar en la investigación para esclarecer el caso.
Mirlis Guzmán Sierra, tía de la víctima, relató los últimos momentos en los que Jeison habló con su madre antes de ser atacado.
“Mi hermana lo llamó como a las 12 de la noche y le preguntó dónde estaba. Él le respondió: ‘Mami, ya voy’. Unos 15 minutos después volvió a llamarlo porque lo estaba esperando y él le dijo: ‘Ya estoy pidiendo la moto’. Esa fue la última conversación que tuvieron”, contó la mujer.
Según su testimonio, minutos después dos hombres que se movilizaban en una motocicleta llegaron hasta el parque del sector, donde el joven se encontraba con varios amigos, y abrieron fuego de manera indiscriminada.
“Ellos llegaron disparando por todo el parque. Hubo varios heridos. A unos los llevaron a la Clínica Campbell y entre ellos estaba mi sobrino”, indicó.
Jeison fue trasladado al centro asistencial, pero ingresó sin signos vitales tras recibir dos impactos de bala en la espalda.
La familiar explicó que el adolescente había abandonado sus estudios, aunque aseguró que no estaba involucrado en problemas.
“Era un niño bueno. No estaba estudiando porque se había salido del colegio, pero mi hermana le daba todo. Iba al parque de Las Nieves y no era problemático. Eso sí, si lo buscaban, respondía, pero que nosotros sepamos no tenía problemas con nadie”, afirmó.
Guzmán también reveló que, días antes del crimen, vecinos habían comentado sobre presuntas amenazas contra las personas que frecuentaban ese parque, aunque desconocen si el homicidio guarda relación con esos hechos.
“Lo único que sabemos es que habían amenazado a las personas que iban al parque. Decían que no querían ver a nadie allí y que al que vieran lo iban a matar. No sabemos quiénes hicieron esas amenazas ni si esto tiene que ver con eso. De pronto sí, por todo lo que está pasando ahora en Barranquilla, pero la verdad no sabemos”, expresó.
Finalmente, la familia pidió que el asesinato no quede en la impunidad.
“Lo que pedimos es que se haga justicia. No queremos que la muerte de mi sobrino quede impune. Queremos que los responsables paguen”, concluyó.
En el atentado también resultó herido otro adolescente de 17 años, quien permanece bajo valoración médica.
Por estos hechos, la Policía Metropolitana de Barranquilla capturó a dos presuntos responsables, quienes fueron dejados a disposición de las autoridades competentes.

