Mientras avanzan los escrutinios finales y las entidades electorales defienden la legitimidad del proceso, el presidente insiste en que existen anomalías que deben ser investigadas antes de la segunda vuelta presidencial.
La controversia alrededor de la primera vuelta presidencial sigue creciendo. A menos de tres semanas de la segunda ronda electoral, el presidente Gustavo Petro volvió a cuestionar la transparencia del proceso y aseguró que entregará información que, según él, demostraría posibles irregularidades ocurridas antes y durante las votaciones del pasado 31 de mayo.
El mandatario afirmó que nunca validó los resultados preliminares divulgados tras el cierre de las urnas y sostuvo que existen elementos que ameritan una revisión profunda por parte de los organismos competentes. En su pronunciamiento, señaló que las inquietudes se centran principalmente en el sistema tecnológico utilizado para administrar información clave del proceso electoral.
Entre los puntos mencionados por Petro figura la supuesta modificación del software electoral pocos días antes de los comicios. Según explicó, esos cambios habrían impactado variables como el censo de votantes, la cantidad de puestos habilitados y el número de mesas instaladas en todo el país.
De acuerdo con las cifras presentadas por el jefe de Estado, el registro electoral habría aumentado en más de 885.000 ciudadanos, pasando de 41,4 millones a 42,3 millones de personas habilitadas para votar. También aseguró que se incorporaron 696 puestos de votación y 1.493 mesas adicionales dentro de la plataforma utilizada para el proceso.
Otro de los aspectos señalados por el mandatario tiene relación con más de 5.300 mesas que, según sus denuncias, presentaron comportamientos inusuales debido al alto volumen de sufragios registrados durante la jornada. Petro sostiene que en varios de esos puntos se contabilizaron más de 300 votos e incluso cifras cercanas a los 700, situación que considera necesaria de revisar antes de concluir oficialmente el escrutinio.
El presidente aseguró que solicitará una verificación detallada de esos casos y advirtió que, si las observaciones no son atendidas, acudirá a las instancias judiciales correspondientes para sustentar sus denuncias.
Las declaraciones llegan en un momento en el que distintas instituciones han salido públicamente a respaldar la transparencia del proceso electoral. Tanto la Registraduría Nacional como la Procuraduría han manifestado que, hasta ahora, no cuentan con evidencias que permitan concluir la existencia de un fraude en las elecciones.
Desde la Procuraduría se reiteró que cualquier acusación debe estar respaldada por pruebas verificables y seguir los procedimientos legales establecidos. Por su parte, la Registraduría ha defendido la integridad del sistema electoral y ha insistido en que los mecanismos de control han funcionado con normalidad.
Mientras continúa el debate político, el escrutinio oficial se encuentra prácticamente concluido. La Registraduría informó que el proceso alcanzó un avance del 99,98 % y que únicamente permanecen pendientes 33 mesas de votación de las más de 122.000 habilitadas en todo el territorio nacional.
Según la entidad, el retraso en esos casos específicos no obedece a inconvenientes relacionados con el conteo de votos, sino a dificultades logísticas ocasionadas por condiciones climáticas que han complicado el traslado del material electoral hacia algunas cabeceras municipales.
Con la segunda vuelta presidencial programada para el próximo 21 de junio, la discusión sobre la transparencia de los comicios se ha convertido en uno de los principales temas de la agenda política nacional, en medio de una campaña marcada por la polarización y la expectativa frente al desenlace electoral.

