Aunque el aumento está dentro de lo esperado por la temporada de lluvias, crecen las atenciones en UCI y se intensifican las medidas de prevención, especialmente en niños y adultos mayores.
El cambio de clima ya está pasando factura. En el Atlántico, las consultas por enfermedades respiratorias han ido en aumento en las últimas semanas, en línea con lo que ocurre en varias regiones del país durante esta época del año.
Los reportes del Instituto Nacional de Salud evidencian un incremento en los casos que requieren atención especializada, particularmente en unidades de cuidados intensivos, lo que ha encendido las alertas del sistema de salud, aunque sin llegar a un escenario crítico.
Especialistas explican que este comportamiento responde a un fenómeno recurrente: la circulación simultánea de varios virus respiratorios. Entre los más frecuentes están el rinovirus y el enterovirus —asociados al resfriado común—, seguidos por el virus sincitial respiratorio, que afecta con mayor severidad a bebés y niños pequeños. También continúa presente la influenza, con una alta incidencia en la población.
En este contexto, las autoridades sanitarias insisten en la importancia de la vacunación. La dosis correspondiente a la temporada 2026 ya está disponible y se considera clave para reducir complicaciones, especialmente en grupos vulnerables.
El clima juega un papel determinante. La combinación de humedad, lluvias y cambios de temperatura crea condiciones propicias para la propagación de estos virus, lo que explica el aumento registrado entre las semanas epidemiológicas recientes.
A nivel nacional, Colombia acumula más de 2 millones de casos de infecciones respiratorias agudas en lo corrido del año, con una incidencia de 3.888 por cada 100.000 habitantes. La influenza A (H3N2) lidera actualmente los contagios, mientras que los casos de covid-19 han caído de forma significativa frente a 2025.
En el Atlántico, el comportamiento muestra matices. Aunque se reporta una leve reducción general frente al año anterior, con 47.245 casos registrados hasta la semana 16, sí se ha notado presión en los servicios hospitalarios. Del total, más de 13.000 corresponden a menores de cinco años.
Barranquilla, por su parte, mantiene cifras dentro de lo esperado, pero con alta demanda en servicios de salud:
- 67.249 consultas externas
- 3.781 hospitalizaciones
- 418 ingresos a UCI
Medidas en marcha
Ante este panorama, las autoridades departamentales han intensificado las acciones de control. Se realizan inspecciones a EPS e IPS para garantizar atención oportuna y se hace seguimiento a programas enfocados en reducir la mortalidad infantil.
En la capital del Atlántico, la red de salud cuenta con 100.000 dosis de la vacuna contra la influenza, disponibles en centros asistenciales como PASO, CAMINO e IPS habilitadas.
Además, equipos comunitarios recorren barrios con visitas casa a casa para identificar casos, orientar a las familias y contener posibles complicaciones.
Recomendaciones clave
Las autoridades reiteran algunas medidas básicas para prevenir complicaciones:
- Evitar cambios bruscos de temperatura
- Mantener hábitos de higiene, como el lavado frecuente de manos
- Usar tapabocas en caso de síntomas respiratorios
- Consultar al médico ante fiebre alta, dificultad para respirar o síntomas persistentes
El llamado es claro: aunque la situación responde a un patrón estacional, la prevención sigue siendo la mejor herramienta para evitar que los casos leves se conviertan en emergencias.

