El debate sobre alianzas y apoyos dentro de la campaña presidencial genera tensiones entre los aspirantes conservadores.
La disputa entre Paloma Valencia y Abelardo de la Espriella ha encendido nuevamente el debate dentro de los sectores de derecha de Colombia. En sus declaraciones, De la Espriella reconoció las capacidades de Valencia como candidata, pero cuestionó la presencia de figuras tradicionales en su proyecto político. “Paloma es extraordinaria… pero allá están los mismos de siempre. ¿Con esa gente se va a resolver el problema de Colombia?”, afirmó, advirtiendo que la inclusión de miembros del “establecimiento” podría complicar la implementación de cambios profundos.
Frente a estos comentarios, Valencia defendió su estrategia, insistiendo en la necesidad de un proyecto amplio e incluyente. “Queremos que todos los colombianos se sientan parte de esta propuesta”, dijo, subrayando que su campaña busca generar consensos más allá de etiquetas partidistas y evitando cualquier señal de clientelismo: “No he comprometido un solo ministerio ni un solo cargo; quienes se suman lo hacen por afinidad programática”.
Entre los apoyos de la senadora se destacan figuras como el expresidente Álvaro Uribe Vélez y varios exministros, así como la reciente incorporación de Juan Daniel Oviedo, exdirector del Dane y fórmula vicepresidencial, cuya postura progresista en temas sociales ha generado debates sobre la diversidad de visiones dentro de la coalición.
Este intercambio evidencia la tensión entre quienes defienden alianzas tradicionales y quienes buscan alternativas más independientes dentro de la derecha colombiana. Mientras De la Espriella marca distancia frente al “establecimiento”, Valencia apuesta por sumar fuerzas para consolidar una mayoría electoral. Este contraste refleja dos visiones sobre cómo enfrentar los retos del país y captar el voto ciudadano, en un momento clave de la campaña presidencial.

