Del 20 al 23 de marzo, el corregimiento de Campeche celebra una de las tradiciones gastronómicas más representativas del Atlántico.
El corregimiento de Campeche vuelve a ser epicentro de la cultura y el sabor con la edición número 38 del Festival de la Ciruela, una celebración que reúne tradición, emprendimiento y gastronomía en el corazón del Atlántico.
Durante cuatro días, propios y visitantes podrán disfrutar de una amplia oferta de productos derivados de la ciruela, fruto insignia de la región. Dulces, mermeladas, vinos, salsas, yogures, galletas, pudines y bebidas hacen parte de una experiencia que combina el conocimiento ancestral con la innovación culinaria. Preparaciones como el arequipe de ciruela, el bollo de yuca relleno y el flan se destacan entre las más llamativas.

El evento, respaldado por la Gobernación del Atlántico y la Alcaldía de Baranoa, contará con cerca de 60 kioscos y la participación de más de un centenar de emprendedores y hacedores culturales, quienes exhibirán lo mejor de la tradición gastronómica local.
El gobernador Eduardo Verano destacó la importancia de este tipo de festivales como impulsores del desarrollo económico y cultural del departamento. Según el mandatario, estas iniciativas fortalecen la identidad, generan oportunidades y promueven el turismo.
Uno de los pilares del festival es la Asociación Aprocedicam, integrada por 45 mujeres y 5 hombres, quienes lideran la preservación de recetas tradicionales y el impulso al emprendimiento comunitario, consolidando el evento como un motor de la economía local.
Además de la oferta gastronómica, el festival contará con actividades culturales, concursos al mejor producto innovador y a la mejor bebida a base de ciruela, así como el Reinado Intermunicipal de la Ciruela, que reunirá a 11 candidatas y tendrá su coronación el 22 de marzo.
Las autoridades también garantizarán condiciones de seguridad y movilidad con el acompañamiento de organismos como la Policía de Carreteras, buscando brindar una experiencia organizada a todos los asistentes.
Desde su creación en 1988, el Festival de la Ciruela se ha consolidado como un símbolo de identidad del Atlántico, donde cada receta cuenta una historia y cada sabor refleja el legado de una comunidad que sigue apostándole a la tradición y al progreso.

