La incertidumbre crece entre los usuarios del sistema de salud en Barranquilla y el resto del país, luego del anuncio del Gobierno nacional sobre la posible liquidación de varias Entidades Promotoras de Salud (EPS) con problemas financieros.
Pacientes afiliados a estas entidades han manifestado su preocupación ante el riesgo de interrupciones en tratamientos, entrega de medicamentos y continuidad en la atención médica, especialmente quienes padecen enfermedades crónicas o de alto costo.
Casos como el de usuarios de EPS intervenidas evidencian el temor de tener que iniciar procesos médicos desde cero en otra entidad, lo que podría afectar su adherencia a tratamientos ya avanzados y su estado de salud.
Desde el sector salud, la Asociación Colombiana de Empresas de Medicina Integral (Acemi) advirtió que la liquidación de estas EPS no resolvería la crisis, sino que podría agravarla, al trasladar millones de afiliados a otras entidades que tampoco cuentan con la capacidad operativa ni financiera para asumirlos.
En medio del panorama, la Superintendencia Nacional de Salud hizo un llamado a la calma y aseguró que, por ahora, no se ha ejecutado ninguna liquidación, al tiempo que pidió a clínicas, hospitales y operadores garantizar la continuidad en la prestación de los servicios sin interrupciones.
La situación se da tras la orden del presidente Gustavo Petro de avanzar en la liquidación de varias EPS intervenidas, una medida que podría impactar a millones de afiliados en todo el país y que mantiene en alerta tanto a pacientes como a actores del sistema.
Mientras se toman decisiones definitivas, los usuarios continúan a la expectativa, temiendo que los cambios en el modelo de atención terminen afectando su acceso oportuno a servicios de salud y poniendo en riesgo su bienestar.

