El presidente asegura que su exministro se equivoca al asociar el alza salarial con la inflación
El presidente Gustavo Petro respondió con firmeza a las advertencias del exministro de Hacienda José Antonio Ocampo, quien había alertado sobre un posible impacto inflacionario derivado del aumento del salario mínimo, y aseguró que esa interpretación es equivocada y no corresponde a las verdaderas causas de la inflación en el país.
A través de sus redes sociales y en declaraciones públicas, el mandatario sostuvo que el análisis de Ocampo parte de una visión simplificada que asocia de manera automática el incremento salarial con el alza de precios, una relación que, según afirmó, no se sostiene desde una perspectiva estructural de la economía colombiana. Petro argumentó que la inflación responde principalmente a factores como los altos costos de los alimentos, los problemas de oferta y la concentración de mercados, y no al ingreso de los trabajadores.
El presidente defendió el concepto de salario vital, reiterando que el ajuste del salario mínimo busca recuperar el poder adquisitivo perdido por los hogares durante años de inflación y encarecimiento del costo de vida. En ese sentido, afirmó que mejorar los ingresos fortalece el consumo interno, dinamiza la economía y no implica necesariamente presiones inflacionarias, como lo sostienen algunos sectores técnicos y financieros.
Ocampo había advertido que un aumento elevado del salario mínimo podría trasladarse a los precios debido a la indexación de bienes y servicios, y eventualmente obligar al Banco de la República a endurecer su política monetaria. Frente a esto, Petro cuestionó ese enfoque y señaló que la política económica no puede basarse únicamente en el control de la inflación vía restricción del ingreso, sino en una transformación de las condiciones productivas del país.
El jefe de Estado también hizo referencia al papel del banco central, señalando que las decisiones de política monetaria deben tener en cuenta el impacto social y no centrarse exclusivamente en contener la demanda. Según Petro, culpar al salario de los trabajadores por la inflación equivale a desconocer las fallas estructurales del modelo económico.
El cruce de declaraciones entre el presidente y su exministro ha reavivado el debate nacional sobre los efectos del aumento del salario mínimo, dividiendo opiniones entre quienes advierten riesgos macroeconómicos y quienes respaldan la apuesta del Gobierno por fortalecer el ingreso de los hogares como motor del crecimiento. Mientras tanto, el Ejecutivo insiste en que su política salarial está orientada a reducir la desigualdad y estimular la economía sin provocar un desbordamiento inflacionario.

