Undeco advirtió que el temor continúa afectando a tenderos de Soledad y Barranquilla, luego de las amenazas que obligaron a numerosos establecimientos a suspender sus actividades. El gremio pidió reforzar las acciones contra las estructuras criminales.
El cierre simultáneo de tiendas en Soledad y de decenas de pequeños negocios en varios barrios de Barranquilla volvió a poner sobre la mesa la preocupación por la extorsión que golpea al comercio local.
Desde la Unión Nacional de Comerciantes (Undeco), su presidente, Orlando Jiménez, aseguró que la situación evidencia el nivel de intimidación al que están expuestos los tenderos y pequeños empresarios del área metropolitana, quienes continúan desarrollando sus actividades bajo un ambiente de incertidumbre.
Según explicó, el episodio registrado el pasado sábado, cuando numerosos establecimientos decidieron bajar sus cortinas tras la difusión de panfletos amenazantes, refleja que el miedo sigue condicionando la actividad comercial.
Jiménez sostuvo que este problema no ha recibido una respuesta efectiva durante los últimos siete años, por lo que insistió en la necesidad de fortalecer las estrategias de seguridad para brindar mayor protección a quienes viven del comercio.
El dirigente gremial también se pronunció sobre el debate relacionado con permitir que ciudadanos porten armas de fuego para defenderse de la delincuencia.
En su concepto, esa alternativa representa un riesgo mayor y no resolvería el problema de fondo. Por el contrario, consideró que las autoridades deben concentrar sus esfuerzos en combatir el tráfico ilegal de armas y desarticular las organizaciones dedicadas a la extorsión.
Para ello, hizo un llamado al Gobierno Nacional, las administraciones municipales y la Policía para que trabajen de manera coordinada en la implementación de acciones más efectivas contra estos grupos criminales.
Como ejemplo de las consecuencias que puede enfrentar un comerciante al intentar defenderse, Jiménez recordó el caso de un tendero que, tras enfrentarse a un delincuente durante un intento de ataque, terminó siendo víctima de represalias cuando desconocidos incendiaron su establecimiento.
A juicio del presidente de Undeco, este tipo de situaciones demuestra que la prioridad debe centrarse en garantizar la seguridad de los comerciantes y atacar las estructuras delictivas que mantienen bajo amenaza a miles de pequeños empresarios en Soledad, Barranquilla y otros municipios del Atlántico.

