El candidato presidencial convocó a miles de personas en el Par Vial de la carrera 50, donde presentó los ocho rasgos de su propuesta de gobierno y anunció atención prioritaria a las tarifas de energía en la región Caribe.
El senador y candidato presidencial Iván Cepeda cerró este domingo su campaña en Barranquilla ante miles de seguidores congregados en el Par Vial de la carrera 50. Rodeado de senadores electos, dirigentes políticos y asesores, el aspirante a la Casa de Nariño proclamó que desde la capital del Atlántico «comienza el segundo gobierno progresista».
«En Barranquilla termina la campaña, comienza la victoria y el segundo Gobierno progresista», sostuvo Cepeda, quien afirmó tener «convicción plena de triunfar en primera vuelta». En su discurso, organizado en ocho rasgos que caracterizarían su eventual gobierno, destacó logros del actual ejecutivo en la ciudad, como la reducción de la pobreza y la gratuidad en la educación pública.

Para la región Caribe anunció como prioridad resolver la crisis energética: «Debemos resolver de manera definitiva la falta de energía y de tarifas eléctricas exorbitantes», señaló.
Los ocho rasgos del «segundo gobierno progresista»
Justicia social y equidad. Prometió poner el Estado al servicio de quienes han sido excluidos, marginados o víctimas de la violencia. «Trabajar por quienes más sufren no significa gobernar contra nadie, significa construir una nación más justa y más estable para todas y todos», afirmó.
Economía productiva e inclusiva. Anunció que estimulará una economía en la que todos puedan crecer. «Todos podemos ganar y crecer juntos, no tiene por qué haber más ricos… ricos, y pobres… pobres», manifestó.
Manos limpias. Prometió una lucha implacable contra la corrupción, «venga de donde venga, no habrá intocables ni privilegios». La frase que resumió esta promesa: «Lomotil para los corruptos».
Austeridad republicana. Anunció austeridad desde el ejercicio del poder: «No más despilfarro, no más lujos ostensivos, no más salarios exorbitantes».
Gobierno territorial y cercano. Prometió un ejecutivo descentralizado y en diálogo permanente con las comunidades. «Estaremos en el Palacio de Nariño únicamente el tiempo estrictamente necesario. No será un Gobierno distante, ni encerrado en la capital».
Con el cierre en Barranquilla, Cepeda completó su recorrido de campaña a seis días de las elecciones presidenciales del 31 de mayo, apostando por el Caribe como epicentro simbólico de su apuesta electoral.

