La administración municipal inició el registro de familias perjudicadas para gestionar ayudas, mientras solicita respaldo de la Gobernación debido a la magnitud de la emergencia. En Usiacurí también se reportaron afectaciones por las lluvias.
El paso de un intenso vendaval dejó un panorama de destrucción en Juan de Acosta. Techos desprendidos, viviendas averiadas y cientos de familias afectadas obligaron a las autoridades locales a desplegar un operativo de evaluación para dimensionar los daños y coordinar la atención de la emergencia.
La Alcaldía informó que ya comenzó un censo en las zonas impactadas con el objetivo de identificar a todas las personas damnificadas y establecer el alcance de las pérdidas. La información recopilada servirá para gestionar ayudas y coordinar la respuesta con las entidades encargadas de atender este tipo de desastres.
El alcalde Carlos Fidel Higgins aseguró que los equipos de la administración recorren los sectores afectados para verificar las condiciones de cada vivienda y acompañar a las familias que resultaron perjudicadas.
Además del trabajo en terreno, el municipio habilitó un formulario virtual para que los afectados registren oficialmente los daños sufridos. Según explicó la administración, este mecanismo permitirá consolidar la información necesaria para tramitar el apoyo institucional y avanzar en las gestiones ante las autoridades competentes.
De acuerdo con el balance preliminar entregado por el mandatario, cerca de 300 viviendas quedaron sin techo tras los fuertes vientos registrados durante la tarde del lunes 3 de agosto.
Los sectores que presentan el mayor número de daños son:
- San Martín
- El Bolsillo
- La Esperanza
- Las Flores
El alcalde indicó que hacía tiempo el municipio no enfrentaba un fenómeno de esta intensidad y reconoció que la capacidad de respuesta local fue superada por la magnitud de la emergencia.
Por esa razón, confirmó que desde las primeras horas posteriores al vendaval se estableció contacto con la Gobernación del Atlántico para solicitar apoyo logístico y humanitario que permita atender a las familias afectadas.
Mientras Juan de Acosta avanzaba en la evaluación de los daños, otro municipio del Atlántico también enfrentó complicaciones por las condiciones climáticas.
En Usiacurí, las lluvias registradas durante la tarde del lunes provocaron afectaciones en nueve barrios, según confirmó la administración municipal.
Ante esta situación, las autoridades convocaron un Consejo de Gestión del Riesgo, espacio en el que se revisará el censo realizado en la zona urbana y se evaluarán las medidas necesarias para atender la emergencia, incluida la posibilidad de avanzar en la declaratoria de calamidad pública si las condiciones lo requieren.

