Nuevas exigencias como licencia, SOAT, casco y elementos reflectivos ya son obligatorias, junto con sanciones para quienes incumplan.
En Colombia entró en vigor una nueva etapa de control sobre el uso de vehículos eléctricos livianos, lo que implica que conductores de motos eléctricas, patinetas y otros medios similares deberán ajustarse a requisitos más estrictos para poder transitar legalmente. La medida, contemplada en la Ley 2486 de 2025, equipara varias de estas exigencias con las que ya aplican para vehículos de combustión.
Entre las principales condiciones se encuentran la obligatoriedad de contar con licencia de conducción tipo A1, SOAT vigente y revisión técnico-mecánica al día. Asimismo, los usuarios deberán portar elementos de seguridad como casco certificado, guantes y prendas reflectivas, con el objetivo de reducir riesgos en las vías y mejorar la seguridad vial.
La normativa también establece una clasificación más clara para estos vehículos, definiéndolos como medios de uso individual impulsados por motor eléctrico, con limitaciones específicas en cuanto a peso y velocidad. No obstante, expertos del sector han advertido que aún existen vacíos en la reglamentación, especialmente en la forma en que se determinarán estas características en la práctica.
Desde centros de enseñanza automovilística se ha señalado que la implementación de estas medidas representa nuevos retos, ya que será necesario evaluar técnicamente los vehículos para determinar si cumplen con los parámetros exigidos. Además, se ha cuestionado la dificultad de aplicar controles efectivos en las vías, dado el crecimiento acelerado de este tipo de transporte.
La regulación también impone restricciones claras: estos vehículos no podrán circular por la red vial nacional, salvo en tramos habilitados, ni transportar más de una persona, excepto en casos autorizados. La edad mínima para conducirlos será de 16 años, y el incumplimiento de las normas podrá acarrear sanciones económicas e incluso la inmovilización del vehículo.
Las multas pueden superar el millón de pesos en casos como no portar SOAT o licencia, mientras que otras infracciones, como la falta de revisión técnico-mecánica, también tendrán sanciones significativas.
En medio de este panorama, autoridades y gremios coinciden en la importancia de fortalecer la cultura vial, especialmente ante el aumento de estos vehículos en las calles. Aunque la movilidad sostenible sigue creciendo en el país, con un incremento notable en el uso de tecnologías limpias, el reto ahora será garantizar que su expansión se dé bajo condiciones seguras y reguladas.

