El exdirector de la Dirección Nacional de Inteligencia, Wilmar Mejía, salió al paso de las recientes denuncias sobre presuntas interceptaciones ilegales, asegurando que dicha entidad no tiene funciones para realizar este tipo de actividades.
La controversia surgió luego de los señalamientos del abogado Abelardo de la Espriella, quien cuestionó posibles seguimientos o interceptaciones en medio del actual contexto político del país.
Frente a esto, Mejía fue enfático en aclarar que la Dirección Nacional de Inteligencia no está facultada para interceptar comunicaciones, y que este tipo de procedimientos únicamente pueden llevarse a cabo bajo autorización judicial y por las autoridades competentes.
El exfuncionario también señaló que existe una confusión en torno al término “interceptación”, explicando que en algunos casos se trata de información obtenida a través de mecanismos legales y no de actividades de inteligencia ilegal.
La polémica se intensificó tras declaraciones del presidente Gustavo Petro, que generaron interpretaciones sobre posibles escuchas, lo que abrió un debate público sobre los límites y funciones de los organismos de inteligencia en Colombia.
Por su parte, De la Espriella reiteró sus cuestionamientos y pidió claridad frente a los hechos, lo que mantiene la discusión abierta en el escenario político y jurídico del país.

