Usuarios del sistema de salud en el departamento del Atlántico manifestaron su inconformidad frente al traslado de afiliados entre distintas EPS, una medida que se deriva de la reorganización del sistema de aseguramiento en el país.
De acuerdo con información conocida, cerca de 87 sedes de EPS en el departamento dejarán de operar, lo que obligará a que miles de afiliados sean trasladados a otras entidades de salud en las próximas semanas.
La decisión hace parte de un proceso impulsado por el Ministerio de Salud y Protección Social de Colombia, que busca reorganizar la operación territorial de las EPS en todo el país, definiendo qué entidades podrán seguir funcionando en cada región y cuáles deberán cesar operaciones en ciertos municipios.
Sin embargo, varios usuarios han expresado preocupación por los cambios, señalando que muchos ya tenían procesos médicos, tratamientos o citas programadas en sus actuales EPS. Algunos temen que los traslados generen retrasos en la atención o dificultades para continuar con sus tratamientos.
La medida impactaría tanto a afiliados del régimen contributivo como del subsidiado, quienes deberán comenzar a ser atendidos en nuevas instituciones de salud asignadas dentro del proceso de redistribución de usuarios.
Desde el Gobierno nacional se indicó que el proceso será coordinado entre el Ministerio de Salud y la Administradora de los Recursos del Sistema General de Seguridad Social en Salud (ADRES), entidades encargadas de organizar la reasignación de afiliados y garantizar la continuidad en la prestación de los servicios médicos. Mientras tanto, asociaciones de usuarios y pacientes han pedido mayor claridad sobre los cambios y han solicitado que se garantice el derecho a una atención oportuna y sin interrupciones para los afiliados afectados por estos traslados.

