El gremio advierte que el alza del 23,7 % para 2026 podría presionar los precios y afectar la estabilidad económica
La Asociación Bancaria y de Entidades Financieras de Colombia (Asobancaria) emitió este martes una advertencia sobre los efectos del reciente incremento del salario mínimo para 2026, que será de 23,7 %, calificándolo como un ajuste “desbordado” que podría presionar al alza la inflación y fomentar la informalidad laboral.
En un comunicado, la entidad explicó que el aumento supera ampliamente los criterios técnicos tradicionales basados en inflación y productividad, y que esto podría generar un efecto negativo en la economía. Según Asobancaria, incrementos salariales de esta magnitud pueden incrementar la inflación entre 165 y 263 puntos básicos, complicando la labor del Banco de la República para controlar los precios y posiblemente obligándolo a ajustar la tasa de política monetaria, lo que encarecería el crédito para hogares y empresas.
El gremio también advirtió sobre el impacto del aumento en el empleo formal, especialmente en pequeñas y medianas empresas. Según cifras del DANE, cerca del 49 % de los ocupados percibe ingresos inferiores al salario mínimo, mientras solo el 10 % gana exactamente el mínimo legal vigente. Esto indica que un alza excesiva podría limitar la contratación formal y empujar a más trabajadores hacia la informalidad, afectando la estabilidad laboral y la protección social de los empleados.
“Asobancaria considera que incrementos excesivos elevan los costos laborales, reducen la capacidad de contratación de las empresas y terminan incentivando la informalidad”, señaló el comunicado, resaltando que la medida, en lugar de beneficiar a los trabajadores más vulnerables, podría excluir a una mayor proporción de personas del empleo formal.
El gremio se une a otros sectores empresariales que han manifestado su preocupación por un aumento del salario mínimo que no esté alineado con las condiciones reales de la economía, incluyendo la productividad y la capacidad financiera de las empresas. Por su parte, el Gobierno ha defendido el incremento como un mecanismo para proteger el poder adquisitivo de los trabajadores y dinamizar la economía, mientras Asobancaria y otros actores alertan sobre riesgos macroeconómicos y laborales que podrían derivarse de un ajuste de esta magnitud.

