El primer contacto entre el alcalde y el ministro designado Jorge Mora genera expectativas sobre una mayor coordinación con el Gobierno nacional para enfrentar delitos como la extorsión, los homicidios y el hurto.
La seguridad de Barranquilla podría entrar en una nueva etapa de trabajo conjunto entre las autoridades locales y el Gobierno nacional. Una conversación entre el alcalde Alejandro Char y el ministro de Defensa designado, el mayor general (r) Jorge Mora, abrió la puerta a una estrategia coordinada para fortalecer la respuesta frente a la delincuencia que afecta a la ciudad y su área metropolitana.
El diálogo se produjo durante una visita de inspección a las obras de la nueva estación de Policía de Riomar, escenario en el que el mandatario distrital reiteró la disposición de la administración para trabajar de manera articulada con el próximo jefe de la cartera de Defensa.
A través de sus redes sociales, Char explicó que durante la llamada expuso las inversiones que el Distrito ha realizado para mejorar la infraestructura policial, incorporar tecnología y dotar de nuevas herramientas a la fuerza pública, al tiempo que solicitó respaldo del Gobierno nacional para potenciar esos esfuerzos.
Desde el Concejo de Barranquilla, varios cabildantes calificaron el acercamiento como una oportunidad para fortalecer la seguridad ciudadana.
El concejal Rachid Correa afirmó que combatir la criminalidad requiere una coordinación permanente entre la Nación y las autoridades territoriales. Recordó que el Distrito ha destinado recursos para estaciones de Policía, CAI, vehículos, sistemas de telecomunicaciones e inteligencia, pero insistió en que estas inversiones deben complementarse con una política nacional sólida.
Por su parte, el concejal Juan David Abisambra aseguró que el respaldo del Gobierno permitirá entregar mayores capacidades a la fuerza pública y avanzar en la recuperación de la seguridad, uno de los principales reclamos de los barranquilleros.
Analistas consultados consideran que el acercamiento representa algo más que un gesto protocolario y podría marcar un cambio en la relación entre el Gobierno nacional y la administración distrital.
El politólogo y docente de la Universidad Libre, Alejandro Blanco, señaló que el diálogo rompe con la distancia institucional que caracterizó los últimos años y abre la posibilidad de fortalecer áreas estratégicas como la inteligencia y la lucha contra la extorsión.
A su juicio, el Distrito ya ha demostrado compromiso mediante inversiones en infraestructura y equipamiento para la Policía, por lo que ahora corresponde al Gobierno traducir esa disposición en recursos, decisiones y resultados concretos, especialmente durante los primeros cien días de la nueva administración.
Para Luis Trejos, profesor del Departamento de Ciencia Política y Relaciones Internacionales de la Universidad del Norte, el acercamiento refleja el tipo de coordinación que siempre debió existir entre los gobiernos nacional y local.
El académico sostuvo que el siguiente paso debe enfocarse en tres frentes clave: ampliar la capacidad de jueces y fiscales para reducir la congestión judicial, intervenir el sistema penitenciario —desde donde, según explicó, continúan operando estructuras dedicadas a la extorsión— y fortalecer los mecanismos de inteligencia para enfrentar a las organizaciones criminales que actúan en Barranquilla y su área metropolitana.
Aunque valoró positivamente el nuevo escenario de cooperación, Trejos advirtió que los cambios en materia de seguridad no se producirán de forma inmediata.
Explicó que la reducción de delitos como la extorsión y los homicidios dependerá de reformas estructurales en la justicia y el sistema carcelario, además de decisiones que requieren trámite legislativo.
En ese sentido, señaló que el reto será establecer objetivos claros, definir prioridades y fijar plazos que permitan a la ciudadanía evaluar el avance de las estrategias implementadas por las autoridades nacionales y distritales.

