Estudiantes, directivos y representantes de distintos sectores insisten en que el Consejo Superior retome cuanto antes el proceso para elegir decanos y nuevos delegados, tras más de un mes de suspensión.
La incertidumbre sigue creciendo en la Universidad del Atlántico. Diversos actores de la comunidad universitaria elevaron un nuevo llamado para que se reactive el proceso de elección de decanos y representantes ante el Consejo Superior, al considerar que la demora está afectando el funcionamiento administrativo y académico de la institución.
La solicitud está dirigida al gobernador del Atlántico, Eduardo Verano, quien preside el Consejo Superior, con el fin de que convoque una nueva sesión y permita avanzar en un proceso que permanece detenido desde hace más de un mes.
Desde el máximo órgano de dirección de la universidad advierten que prolongar esta situación podría comprometer decisiones fundamentales para el desarrollo del actual período académico.
Melissa Obregón, delegada de la Presidencia de la República ante el Consejo Superior, señaló que la institución necesita contar con decanos oficialmente designados para garantizar la continuidad de los procesos académicos. Además, recordó que la Procuraduría ya despejó los obstáculos jurídicos que mantenían suspendidas las elecciones.
Según explicó, mantener el proceso congelado carece de justificación y solo contribuye a prolongar una situación que afecta la gobernabilidad universitaria.
El llamado no proviene únicamente de la comunidad académica. Orlando Jiménez, presidente de Undeco, manifestó que la elección del representante del sector productivo es clave para fortalecer los vínculos entre la Universidad del Atlántico y las pequeñas y medianas empresas del departamento.
A su juicio, una representación activa facilitaría el desarrollo de alianzas que permitan ampliar las oportunidades de prácticas profesionales para los estudiantes y acercar la formación universitaria a las necesidades del mercado laboral.
El dirigente agregó que esperan que las recusaciones pendientes sean resueltas definitivamente para que tanto la universidad como la Gobernación puedan avanzar en la designación correspondiente.
El rector encargado, Rafael Castillo Pacheco, también expresó su preocupación por la falta de avances en este proceso. A través de sus redes sociales afirmó que la continuidad de encargos temporales y las vacantes dentro del Consejo Superior están afectando la estabilidad de la institución.
Indicó que las decanaturas llevan cerca de tres meses bajo encargos provisionales y recordó que el período del representante del sector productivo ya venció, por lo que considera indispensable que el Consejo Superior vuelva a sesionar para normalizar el funcionamiento de sus órganos de dirección.
Asimismo, sostuvo que las recusaciones presentadas terminaron convirtiéndose en un factor que retrasó innecesariamente el calendario institucional.
La preocupación también llegó a las calles. Un grupo de estudiantes realizó un plantón frente a la Gobernación del Atlántico para exigir la convocatoria inmediata del Consejo Superior y destrabar las decisiones pendientes.
Juan Felipe Díaz Gutiérrez, uno de los voceros de la movilización, aseguró que las recusaciones que impedían avanzar ya fueron resueltas, por lo que considera que no existen razones para seguir aplazando las elecciones.
Entre los asuntos que permanecen pendientes mencionó la elección de decanos, la designación del representante del sector productivo y el proceso de formalización laboral de docentes.
Según explicó, la ausencia de este representante también limita la articulación entre la universidad y el sector empresarial, reduciendo oportunidades para que los estudiantes accedan a prácticas y escenarios de inserción laboral.
El respaldo jurídico para reactivar las elecciones llegó semanas atrás. La Procuraduría Regional de Instrucción del Atlántico declaró infundadas las recusaciones presentadas por tres ciudadanos contra ocho integrantes del Consejo Superior.
En su decisión, el Ministerio Público concluyó que las acusaciones sobre presuntos conflictos de interés e imparcialidad no contaban con pruebas suficientes y estaban sustentadas únicamente en apreciaciones subjetivas.
Además, advirtió que el uso indebido de este tipo de mecanismos podría constituir una actuación temeraria o de mala fe.
Con ese pronunciamiento, la Procuraduría ordenó devolver el expediente a la Universidad del Atlántico para que el Consejo Superior continúe de manera inmediata con el proceso de elección de decanos y demás representantes, una decisión que distintos sectores ahora piden ejecutar sin más demoras.

