Sindicatos y representantes estudiantiles cuestionan la transparencia de la convocatoria, mientras la rectoría asegura que el proceso se ajusta a la normatividad y busca fortalecer la planta docente de la institución.
La convocatoria para incorporar 237 docentes de planta en la Universidad del Atlántico se convirtió en el centro de un nuevo debate. Organizaciones sindicales y voceros estudiantiles expresaron su preocupación por la forma en que se viene desarrollando el concurso de méritos, al advertir posibles inconsistencias que, según afirman, podrían afectar la legitimidad del proceso.
Las críticas se dirigen al procedimiento impulsado por el rector temporal, Rafael Castillo Pacheco, quien, por su parte, sostiene que todas las actuaciones se realizan conforme a la ley y a las normas internas de la universidad.
La Asociación Sindical de Docentes, Directivos y Trabajadores de la Universidad del Atlántico (ADT) fue una de las primeras organizaciones en manifestar sus reparos frente al concurso.
De acuerdo con el sindicato, la convocatoria se puso en marcha sin que existiera un reglamento previamente aprobado en las mesas de formalización laboral, situación que, a su juicio, pone en entredicho el debido proceso y principios como la transparencia, la imparcialidad y la participación en la función pública.
Además, consideran que estas circunstancias podrían afectar la credibilidad del proceso mediante el cual se busca formalizar la vinculación de cientos de profesores.
Las críticas también llegaron desde el estamento estudiantil.
El líder estudiantil Elías Palma aseguró que resulta llamativo que el concurso avance cuando resta poco tiempo para el cambio de Gobierno nacional. Según indicó, existen inquietudes sobre los perfiles definidos para la convocatoria, al considerar que algunos no habrían sido avalados por el Consejo Académico y podrían favorecer la vinculación de personas que ya trabajan desde hace varios años en la institución.
En la misma línea se pronunció Fernando Romero, representante estudiantil ante el Consejo Académico, quien afirmó que ese organismo tampoco comparte la convocatoria en los términos planteados.
Romero explicó que durante 2025 ya se había establecido una reglamentación para desarrollar los concursos de méritos, pero sostuvo que la actual administración presentó modificaciones que, según él, alteran las reglas previamente definidas.
Frente a los cuestionamientos, el rector temporal Rafael Castillo rechazó las acusaciones y aseguró que la convocatoria se desarrolla bajo el marco jurídico vigente.
El directivo enfatizó que su despacho no define los perfiles de los aspirantes ni participa como jurado en la selección, por lo que hizo un llamado a respaldar el proceso como una oportunidad para fortalecer la calidad académica y la reputación institucional de la Universidad del Atlántico.
Asimismo, recordó que el objetivo de la convocatoria es oficializar la vinculación de 237 docentes, muchos de los cuales llevan varios años desempeñando funciones dentro de la institución.
Tras una sesión extraordinaria del Consejo Superior, el gobernador del Atlántico, Eduardo Verano, se refirió a la controversia y señaló que el concurso debe desarrollarse bajo criterios de transparencia, mérito y respeto por la autonomía universitaria.
El mandatario agregó que, además de garantizar igualdad de oportunidades para los aspirantes, el proceso también debe ser compatible con la estabilidad administrativa y la sostenibilidad financiera de la Universidad del Atlántico.

