Los procesados aceptaron cargos, pidieron perdón a la víctima y la indemnizaron como parte de un preacuerdo con la Fiscalía.
El Juzgado Noveno Penal Municipal con Función de Control de Garantías de Barranquilla concedió medida de aseguramiento domiciliaria a Luis Mariano Díaz, hijo del fallecido cantante Diomedes Díaz, y a otras cinco personas procesadas por el secuestro y las torturas contra el prestamista Carlos Alfredo Mejía Vargas.
La decisión cobija además a Keiner David Rocha Gamero, Darío Andrés Tirado Bossio, José David Martínez Ibáñez, Alexis Rafael Jiménez Urina y Stiven Rafael Bolaño De La Hoz, quienes aceptaron los cargos imputados por la Fiscalía por los delitos de secuestro simple agravado en concurso con tortura.
Durante la audiencia, la jueza consideró que existen suficientes elementos materiales probatorios para inferir la posible autoría o participación de los procesados, requisito necesario para imponer una medida de aseguramiento.
“La aceptación de cargos es un indicio que sustenta la inferencia razonable de autoría”, señaló la togada, quien además resaltó la gravedad de las conductas investigadas.
Como parte de la decisión judicial, ordenó que todos los procesados porten brazalete de vigilancia electrónica, con el fin de garantizar el cumplimiento de la detención domiciliaria y proteger a la víctima y a su familia.
Preacuerdo con la Fiscalía
La medida se produjo luego de que los seis imputados suscribieran un preacuerdo con la Fiscalía, en el que aceptaron su responsabilidad penal, pidieron perdón a la víctima y realizaron una reparación económica.
Según informó el ente acusador, los procesados devolvieron los 3 millones de pesos que la familia de Carlos Alfredo Mejía Vargas entregó durante el secuestro y, adicionalmente, pagaron una indemnización cercana a los 10 millones de pesos como reparación integral.
Los hechos
La investigación señala que los hechos ocurrieron en la madrugada del 23 de agosto de 2025, cuando los hoy procesados, junto con otras 16 personas, llegaron en aproximadamente diez motocicletas hasta una vivienda del barrio Ciudad Modesto, en Barranquilla.
De acuerdo con la Fiscalía, el grupo irrumpió en la residencia, intimidó con armas de fuego a la familia de Carlos Alfredo Mejía Vargas y lo obligó a salir de la vivienda, señalándolo de haberse apropiado de entre 15 y 30 millones de pesos pertenecientes a la empresa informal de préstamos “Soluciones Mano a Mano”, donde trabajaba como cobrador.
Posteriormente, la víctima fue trasladada contra su voluntad a una vivienda del barrio Las Granjas, donde permaneció retenida desde la madrugada hasta el mediodía del mismo día.
Durante ese tiempo, según la investigación, fue sometida a golpes de puño, patadas y agresiones con tablas de madera, tubos y otros objetos contundentes, con el propósito de obligarla a confesar el supuesto paradero del dinero desaparecido.

