Cerca de 300 exempleados mantienen manifestaciones en Barranquilla para reclamar salarios, prestaciones e indemnizaciones pendientes desde el cierre de la compañía. Bancolombia respondió a los señalamientos y aclaró su papel en el proceso.
Han pasado más de una década desde el cierre de Aluminio Reynolds, pero para cientos de sus antiguos trabajadores la historia sigue sin terminar. Desde hace tres días, un grupo de exempleados permanece en protesta en la Vía 40 con calle 79, en Barranquilla, exigiendo una solución definitiva a las obligaciones laborales que, aseguran, nunca fueron canceladas.
Los manifestantes afirman que alrededor de 300 personas quedaron afectadas tras la liquidación de la empresa en 2011. Según denuncian, continúan pendientes pagos correspondientes a salarios, prestaciones sociales e indemnizaciones, pese a los años transcurridos desde el cese de actividades de la compañía.
La concentración se desarrolla de manera pacífica en el sector donde funcionó la planta industrial. Allí, varios de los participantes recuerdan que dedicaron gran parte de su vida laboral a la empresa y aseguran que muchos excompañeros fallecieron sin recibir los recursos que reclamaban.
Los trabajadores sostienen que la búsqueda de respuestas se ha intensificado desde 2018 y aseguran que su objetivo no es obtener beneficios extraordinarios, sino el reconocimiento de derechos laborales que consideran legítimos.
Entre los voceros de la protesta, algunos señalan que el conflicto también involucra decisiones relacionadas con los bienes que pertenecieron a la empresa. Según su versión, los terrenos y otros activos debieron servir para atender las obligaciones pendientes con los empleados afectados por la liquidación.
Por esta razón, los manifestantes han dirigido parte de sus cuestionamientos hacia Leasing Bancolombia, entidad que, según ellos, tuvo participación en operaciones vinculadas a los predios donde funcionaba la fábrica.
Los extrabajadores consideran que existen aspectos que deben ser esclarecidos respecto al manejo de estos activos y han solicitado la intervención de entidades nacionales y locales para revisar el caso y facilitar una salida al conflicto.
Frente a las acusaciones realizadas durante las jornadas de protesta, Bancolombia emitió una aclaración sobre la situación jurídica del inmueble donde operó Aluminio Reynolds.
La entidad explicó que es propietaria del lote desde 2008 y que mantenía con la empresa un contrato de leasing operativo, mediante el cual el predio era utilizado por la compañía bajo una modalidad de arrendamiento financiero.
Asimismo, indicó que durante el proceso de liquidación fue la Superintendencia de Sociedades la que ordenó la devolución del inmueble a su propietario, es decir, a Bancolombia.
El banco enfatizó que las obligaciones laborales con los trabajadores correspondían exclusivamente a Aluminio Reynolds y no a la entidad financiera. También recordó que participó en el proceso de liquidación como acreedor de la empresa.
Mientras esperan respuestas concretas, los exempleados anunciaron que mantendrán las movilizaciones en el norte de Barranquilla. Su principal exigencia sigue siendo el reconocimiento y pago de las acreencias laborales que, aseguran, permanecen sin resolver desde hace más de 15 años.
Por su parte, Bancolombia manifestó respeto por el derecho a la protesta pacífica, aunque expresó su rechazo a cualquier acción que afecte el acceso o funcionamiento de sus instalaciones. La entidad informó además que solicitó el acompañamiento de la Alcaldía de Barranquilla y de la Defensoría del Pueblo para promover espacios de diálogo entre las partes involucradas.

