El 26 de mayo es una fecha emblemática para la música vallenata en Colombia, al coincidir con el natalicio de dos de sus máximos exponentes: Rafael Escalona y Diomedes Díaz.

Rafael Calixto Escalona Martínez nació el 26 de mayo de 1927 en Valledupar y falleció en Bogotá en 2009. Desde niño se radicó en Patillal, donde construyó gran parte de su inspiración musical y forjó amistad con Jaime Molina, figura que inspiró una de sus composiciones más recordadas.
El maestro Escalona se destacó por retratar en sus canciones historias y personajes cotidianos del Caribe colombiano a través de obras como ‘La casa en el aire’, ‘La Maye’, ‘El ermitaño’ y ‘Jaime Molina’.
Además de su legado musical, fue uno de los fundadores del Festival de la Leyenda Vallenata junto a Consuelo Araújo Noguera y mantuvo estrecha relación con personalidades como Gabriel García Márquez, Alejandro Obregón y Alfonso López Michelsen.
Su historia también llegó a la televisión con la serie Escalona, protagonizada por Carlos Vives en 1992.
En reconocimiento a su aporte cultural, el Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes declaró el 2026 como el “Año de Rafael Escalona”, con motivo del centenario de su nacimiento. Como parte de la conmemoración se realizó una gala especial en el Teatro Colón.
Por su parte, Diomedes Díaz, conocido como el ‘Cacique de La Junta’, es recordado por su inigualable capacidad interpretativa y por el extenso repertorio musical que dejó a lo largo de su carrera.

El cantante, nacido el 26 de mayo de 1957, grabó cerca de 300 canciones, de las cuales más de 180 fueron composiciones propias, entre ellas ‘Mi muchacho’, ‘Bonita’, ‘Tres canciones’ y ‘El alma en un acordeón’.
Durante su trayectoria obtuvo múltiples reconocimientos, incluido un Latin Grammy Awards en 2010 por el álbum ‘Listo pa’ la foto’, además de numerosas certificaciones por ventas discográficas.
Como homenaje a su natalicio número 69, Sony Music estrenó el videoclip de la canción Sin medir distancias, compuesta por Gustavo Gutiérrez e interpretada junto al acordeonero Gonzalo ‘El Cocha’ Molina.
La producción audiovisual fue realizada con videos enviados por seguidores del artista de distintas regiones del país, quienes compartieron recuerdos familiares, celebraciones y momentos especiales relacionados con la canción, convirtiendo el videoclip en un homenaje colectivo a la música y al legado del cantante vallenato.

