La nueva infraestructura, de más de 20.000 metros cuadrados y con una inversión cercana a los $24.800 millones, reúne espacios para seis disciplinas y estará al servicio de atletas de varios municipios del Atlántico.
Polonuevo ya cuenta con un escenario deportivo pensado no solo para sus habitantes, sino también para ampliar las posibilidades de entrenamiento y competencia en buena parte del centro del Atlántico.
La Gobernación del Atlántico puso oficialmente en funcionamiento este lunes 7 de septiembre el nuevo complejo deportivo, una obra que demandó $24.798 millones y que proyecta beneficiar a más de 5.200 deportistas y aficionados de Polonuevo, Sabanagrande, Baranoa y Palmar de Varela.
La infraestructura ocupa más de 20.000 metros cuadrados y busca convertirse en un punto de encuentro para procesos de formación, competencias, recreación y actividad física.
Hasta ahora, numerosos deportistas de estos municipios tenían que desplazarse hasta Barranquilla para acceder a escenarios adecuados o desarrollar sus entrenamientos en espacios con limitaciones de infraestructura.
El nuevo complejo concentra instalaciones destinadas a seis áreas deportivas y recreativas.
Entre sus principales espacios se encuentran:
- Cancha con dimensiones reglamentarias, acompañada de graderías y camerinos independientes para equipos y árbitros.
- Coliseo de boxeo, equipado con gimnasio y zonas destinadas al calentamiento.
- Pista especializada y ciclorruta perimetral para la práctica deportiva.
- Cancha múltiple cubierta para baloncesto, voleibol y microfútbol.
- Zona biosaludable al aire libre, dotada con 17 máquinas para promover la actividad física, especialmente entre adultos mayores y usuarios de programas de salud pública.
La obra fue financiada con recursos del departamento. Del presupuesto total, $23.548 millones correspondieron a la construcción y $1.249 millones a la interventoría.
Durante la inauguración, el gobernador Eduardo Verano de la Rosa destacó que la infraestructura pretende generar nuevas oportunidades para niños y jóvenes a través del deporte.
El impacto esperado va más allá de Polonuevo. En los municipios incluidos dentro del área de influencia ya funcionan numerosas organizaciones deportivas que requieren espacios adecuados para sus actividades.
La distribución actual incluye 12 escuelas deportivas en Sabanagrande, cerca de 40 clubes en Baranoa, 10 organizaciones en Palmar de Varela y 15 en Polonuevo.
Con la entrada en operación del complejo, estos grupos tendrán una nueva alternativa para desarrollar entrenamientos, procesos de formación y competencias sin depender exclusivamente de escenarios ubicados en Barranquilla.
El director de Indeportes Atlántico, Iván Urquijo Osorio, señaló que el escenario también podrá recibir eventos de mayor escala y servir como sede para competencias como los Juegos Intercolegiados.
La administración municipal también ve la obra como una oportunidad para dinamizar el municipio. El alcalde Óscar Avilez Oliva sostuvo que la intención es que Polonuevo se convierta en la “casa deportiva” de las poblaciones cercanas.
El proyecto tuvo un componente de participación ciudadana durante su etapa de estructuración.
En las mesas técnicas realizadas antes de la construcción, habitantes y jóvenes de Polonuevo plantearon propuestas relacionadas con la distribución de los espacios y otros elementos del proyecto.
Entre quienes participaron estuvo Samuel David Pacheco Orozco, joven del municipio que aportó ideas para el diseño de la fachada principal.
Para él, ver terminada la obra y ocupada por deportistas representa la materialización de un proceso en el que la comunidad tuvo voz.
La Gobernación también relacionó la puesta en funcionamiento del complejo con sus estrategias de convivencia y prevención del delito.
El secretario del Interior del Atlántico, José Antonio Luque Gerosa, destacó que disponer de espacios adecuados para practicar deporte permite generar alternativas de ocupación para niños y jóvenes y fortalecer los entornos comunitarios.
La programación del escenario continuará durante los próximos fines de semana con actividades de reactivación, mientras los clubes y escuelas deportivas de la zona comienzan a organizar sus jornadas habituales de entrenamiento.

