El abogado, criminólogo y escritor cuestionó el uso de los resultados de las pruebas como criterio para acceder a programas universitarios, becas y beneficios estudiantiles.
El abogado, criminólogo y escritor Jaime Vélez Guerrero planteó la necesidad de eliminar el Instituto Colombiano para la Evaluación de la Educación (ICFES), al considerar que el modelo de evaluación estandarizada no permite medir de manera integral las capacidades de los estudiantes y puede convertirse en una barrera para acceder a diferentes oportunidades educativas.
En su columna titulada “El ICFES: una institución burocrática que debe desaparecer”, Vélez cuestiona que una prueba pueda determinar la capacidad intelectual de los jóvenes y sostiene que habilidades como la inteligencia, el talento y el conocimiento no pueden reducirse a un resultado numérico.
El autor también critica que los puntajes obtenidos en las pruebas sean utilizados como criterio para acceder a programas universitarios, becas o determinados beneficios, entre ellos subsidios de transporte. En ese sentido, cuestiona la relación entre una calificación académica y la necesidad de un estudiante de contar con condiciones adecuadas para desplazarse hasta su institución educativa.
Vélez también señala al ICETEX, al considerar que el uso de los resultados del ICFES como requisito para acceder a créditos educativos puede convertirse en una barrera adicional para algunos jóvenes.
Frente a este modelo, el escritor propone fortalecer los procesos de seguimiento dentro de los propios establecimientos educativos. Según su planteamiento, los colegios podrían identificar de manera permanente las dificultades de cada estudiante, reforzar las áreas en las que presenten mayores necesidades y desarrollar estrategias de acompañamiento individualizado.
La propuesta parte de reconocer que los estudiantes poseen capacidades diferentes y pueden destacarse en campos como la investigación, las ciencias, la tecnología, las artes, el liderazgo, la inteligencia artificial o el razonamiento práctico.
En su reflexión, Vélez también plantea una transformación del modelo pedagógico mediante herramientas digitales y metodologías centradas en el estudiante. Propone avanzar progresivamente hacia sistemas apoyados en inteligencia artificial y entornos virtuales autónomos, además de promover una articulación entre los países de América Latina y el Caribe para desarrollar una línea común frente al uso de estas tecnologías.
El autor considera que esta transformación tecnológica también tendrá consecuencias sobre el modelo tradicional de educación y advierte que los centros educativos deberán adaptarse a los cambios que plantea el desarrollo de nuevas herramientas.
Su propuesta concluye con un llamado a no aferrarse a los modelos educativos del pasado y a asumir los cambios tecnológicos como parte del futuro de la formación académica.

