El paso de varios sistemas sobre el Atlántico favorecerá las precipitaciones durante los próximos días. Mientras tanto, Luruaco, Campo de la Cruz, Santo Tomás, Palmar de Varela, Polonuevo, Piojó y Baranoa reportan daños por vendavales.
Después de varios días marcados por altas temperaturas y condiciones secas, el panorama meteorológico comienza a cambiar en el Caribe colombiano. Una sucesión de ondas tropicales que avanza por el océano Atlántico favorecerá la aparición de lluvias durante los próximos días, aunque también podría incrementar el riesgo de vendavales.
El meteorólogo Max Henríquez explicó que estos sistemas son habituales durante esta época del año. La primera onda pasó durante el domingo y dejó precipitaciones en distintos departamentos de la región, mientras que una segunda se encontraba sobre el golfo de Venezuela y avanzaría hacia el Caribe colombiano.
Según el experto, este segundo sistema podría comenzar a generar lluvias desde este martes.
Cuando estas ondas adquieren mayor intensidad pueden evolucionar hacia perturbaciones atmosféricas, tormentas e incluso sistemas tropicales de mayor fuerza. Sin embargo, las condiciones asociadas al fenómeno de El Niño han reducido las posibilidades de formación de huracanes en el Atlántico y el Caribe.
Henríquez explicó que estos sistemas también cumplen un papel importante en el comportamiento de las lluvias regionales, pues incluso cuando no impactan directamente la costa colombiana pueden contribuir a reactivar las precipitaciones en diferentes zonas del Caribe.
El cambio en las condiciones atmosféricas ya tuvo consecuencias en el Atlántico.
Desde el viernes 21 de agosto, fuertes ráfagas de viento provocaron daños en municipios del sur y el oriente del departamento.
Uno de los casos más graves se presentó en Luruaco, donde fueron censadas 220 familias con afectaciones en sus viviendas. En Campo de la Cruz, las autoridades identificaron otros 85 hogares afectados.
La situación volvió a repetirse el domingo 23 de agosto, cuando las lluvias estuvieron acompañadas por fuertes vientos en Santo Tomás y Palmar de Varela. Allí se registraron viviendas destechadas y continúan las labores para determinar el número total de damnificados.
La Gobernación del Atlántico también reportó afectaciones por vendavales en Polonuevo, Piojó y Baranoa.
Ante la posibilidad de nuevas lluvias y vientos fuertes, la Defensa Civil pidió a los habitantes tomar medidas preventivas en sus viviendas.
Néstor Armando Rodríguez Galindo, director de la Defensa Civil Seccional Atlántico, recomendó revisar los techos, realizar mantenimiento a las redes hidráulicas y mantener despejados los arroyos y sistemas de drenaje.
También llamó la atención sobre una práctica que puede aumentar el peligro durante un colapso estructural: colocar bloques, ladrillos u objetos pesados sobre los techos para evitar que el viento los levante.
Durante las tormentas, además, aconsejó desconectar los equipos eléctricos, entre ellos televisores, neveras, computadores, equipos de sonido y cargadores, con el propósito de reducir riesgos asociados a descargas eléctricas o fluctuaciones en el suministro.
En Luruaco, cerca de la mitad de las familias afectadas ya habría recibido ayudas, mediante el trabajo conjunto de la Alcaldía, la Defensa Civil y la Gobernación.
La Administración departamental informó que los equipos de gestión del riesgo permanecen coordinados con los comités municipales para evaluar las condiciones de cada localidad.
La Gobernación señaló que sus capacidades están desplegadas en los municipios afectados y que desde el fin de semana comenzaron a entregarse las primeras ayudas humanitarias a las familias damnificadas.
El monitoreo continuará durante los próximos días debido a la llegada de nuevas ondas tropicales.
El meteorólogo Santiago Delgado, del Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam), anticipó un panorama variable para el Caribe.
Martes 25 de agosto: se esperan lluvias en buena parte del Atlántico y sectores del centro y sur del Caribe. En el departamento podrían presentarse precipitaciones entre ligeras y moderadas, principalmente durante la tarde.
Los mayores acumulados de la región podrían registrarse durante la noche en sectores de La Mojana, la depresión Momposina, la Serranía de San Lucas, el Bajo Cauca antioqueño y zonas cercanas de Córdoba y Sucre.
Miércoles 26 de agosto: el Atlántico tendría lluvias dispersas durante la tarde. En el resto del Caribe se prevén precipitaciones entre moderadas y ocasionalmente fuertes, especialmente en Córdoba, Sucre y el sur de Bolívar.
Jueves 27 de agosto: las condiciones serían más secas en el Atlántico.
Viernes 28 de agosto: podrían presentarse lloviznas aisladas durante la tarde.
Con este escenario, las autoridades mantienen la vigilancia tanto por las precipitaciones como por la posibilidad de nuevos vendavales, especialmente en zonas donde ya se han registrado daños en viviendas.

