El Gobierno prepara una hoja de ruta para superar los problemas de una infraestructura con décadas de operación. La entrega de tres salas internacionales está prevista para septiembre y una nueva zona de migración, para diciembre.
El reto para modernizar el aeropuerto Ernesto Cortissoz no pasa únicamente por terminar las obras que están pendientes. La antigüedad de la infraestructura, los problemas de climatización, el desgaste de algunas instalaciones y la necesidad de renovar equipos obligan a las autoridades a intervenir varios frentes al mismo tiempo.
Ese fue uno de los principales resultados de la inspección realizada esta semana por la ministra de Transporte, Elsa Noguera, quien planteó la puesta en marcha de un plan de choque para acelerar la recuperación y modernización de la terminal aérea de Barranquilla.
La estrategia contempla finalizar los trabajos contratados, mejorar el sistema de aire acondicionado y garantizar que los puentes de abordaje estén disponibles para atender adecuadamente la operación.
Camilo Cuello, director regional norte de la Aeronáutica Civil, explicó que una de las principales dificultades está relacionada con la edad del aeropuerto.
La terminal requiere intervenciones frecuentes de carácter estructural y la renovación de elementos como tuberías. Uno de los problemas detectados estuvo relacionado con la red de aguas residuales, cuya configuración terminó interfiriendo con algunos trabajos de modernización.
Por esta razón, las intervenciones actualmente en marcha no corresponden a la construcción de una nueva terminal, sino a un proceso destinado a actualizar y recuperar las condiciones de funcionamiento de la infraestructura existente.
La climatización aparece como otro de los puntos prioritarios. El sistema es antiguo y necesita mantenimiento periódico, una situación que se vuelve más compleja por la cercanía del aeropuerto con el mar.
La Aeronáutica Civil y el Ministerio de Transporte revisaron el estado de este componente y evalúan si será necesario contratar una nueva intervención o establecer una estrategia diferente para garantizar su mantenimiento.
Otro de los asuntos incluidos en la hoja de ruta es la renovación de algunos equipos que conforman el sistema de respaldo energético del aeropuerto.
Cuello recordó que recientemente se presentaron inconvenientes en zonas como las bandas transportadoras y algunos espacios de iluminación mientras se realizaba mantenimiento a la autogeneradora E2, utilizada como respaldo frente a eventuales interrupciones del suministro eléctrico.
Durante esos trabajos fue necesario recurrir durante varios días a plantas eléctricas. Sin embargo, el uso intensivo de estos equipos evidenció también la necesidad de actualizar parte de la infraestructura energética.
Según el funcionario, actualmente el aeropuerto opera con normalidad después de las labores de mantenimiento realizadas.
La operación de los puentes de abordaje también forma parte del seguimiento de las autoridades.
Aunque actualmente no se han reportado fallas en estos equipos, el crecimiento de la operación aérea representa una presión adicional para la infraestructura del Cortissoz.
El aeropuerto ha incorporado nuevas rutas y moviliza un volumen de pasajeros que exige mantener estos sistemas disponibles y en condiciones adecuadas.
Por ello, Aerocivil mantiene vigilancia sobre su funcionamiento junto con las entidades encargadas de su mantenimiento.
El cronograma de obras contempla varios hitos durante los próximos meses.
30 de septiembre: está prevista la entrega de las salas 2, 3 y 4 del Muelle Internacional. El Ministerio de Transporte ya realizó una revisión de los trabajos que se adelantan en estas áreas antes de su entrada en funcionamiento.
Diciembre: el siguiente objetivo es poner en servicio la nueva sala de migración, proyecto al que también se le viene haciendo seguimiento.
Durante la visita ministerial también se analizó la posibilidad de acelerar el proceso de adjudicación de la iniciativa pendiente.
A la supervisión institucional se sumará nuevamente la Veeduría Aeropuerto Ernesto Cortissoz, integrada por representantes de los gremios de la región.
La organización tiene previsto realizar una nueva visita esta semana para comprobar directamente el estado de las obras y verificar si los compromisos adquiridos avanzan de acuerdo con el cronograma.
El desafío, en todo caso, va más allá de completar las obras contratadas. La apuesta de las autoridades es conseguir que una terminal con una infraestructura antigua pueda responder al crecimiento de la conectividad aérea de Barranquilla y a las exigencias de una ciudad que busca consolidarse como uno de los principales puntos de conexión del Caribe colombiano.

