Cormagdalena advierte sobre fuertes variaciones en el caudal durante las últimas semanas. El transporte de pasajeros funciona con normalidad, mientras las embarcaciones de carga deben cumplir límites de calado en algunos sectores.
El río Magdalena atraviesa un periodo de contrastes. Después de registrar niveles excepcionalmente bajos a finales de julio y comienzos de agosto, las lluvias en las cuencas que alimentan el afluente provocaron un repunte en los últimos días.
Ante estos cambios, la Corporación Autónoma Regional del Río Grande de la Magdalena (Cormagdalena) mantiene vigilancia constante sobre el comportamiento del río y sus principales puntos de navegación.
Uno de los registros más recientes se obtuvo en la estación de Cormagdalena en Barrancabermeja. Para este 19 de agosto, el nivel del río superaba los dos metros, una cifra que refleja el cambio frente a las condiciones observadas semanas atrás.
Durante finales de julio y la primera semana de agosto, en algunos tramos se llegaron a registrar profundidades inferiores a un metro, consideradas históricamente bajas para esta época del año.
Pese a las variaciones, la navegación por el Magdalena no está suspendida.
El servicio de transporte de pasajeros continúa funcionando con normalidad. En el caso de las embarcaciones dedicadas al transporte de carga, se mantienen restricciones de calado en aquellos puntos donde las condiciones del río no permiten operar con las mismas condiciones habituales.
Cormagdalena pidió a los operadores de carga respetar los límites establecidos y consultar las actualizaciones oficiales antes de realizar sus recorridos.
La entidad explicó que la situación exige un seguimiento permanente debido a que los niveles pueden cambiar rápidamente de acuerdo con el comportamiento de las lluvias y las condiciones hidrometeorológicas asociadas al fenómeno de El Niño.
Álvaro José Redondo Castillo, director ejecutivo de Cormagdalena, señaló que el organismo está realizando mediciones continuas para disponer de información que permita tomar decisiones dentro de sus competencias.
Los niveles bajos registrados durante las semanas anteriores no solo tuvieron efectos sobre la navegación.
En Mompox, Bolívar, y Cerro de San Antonio, Magdalena, las condiciones del río también han complicado los procesos de captación de agua.
Cormagdalena realiza seguimiento a estas situaciones en coordinación con las autoridades locales para evaluar las condiciones y atender las dificultades que puedan presentarse.
Ante este escenario, la corporación recomendó a las comunidades ribereñas hacer un uso responsable del recurso hídrico y evitar consumos innecesarios.
La evolución del río continuará siendo vigilada por Cormagdalena, especialmente en los puntos considerados estratégicos para la navegación y el abastecimiento.
La entidad aseguró que mantendrá informados a los operadores fluviales, autoridades y habitantes de las zonas ribereñas sobre cualquier cambio relevante.
También recomendó consultar únicamente los canales oficiales de Cormagdalena y el Ideam para conocer las actualizaciones relacionadas con los niveles del río, las condiciones de navegación y el comportamiento climático.

