El proyecto busca darle al municipio una nueva categoría administrativa por su peso turístico, histórico, económico y tecnológico. La iniciativa tendrá que superar ocho debates entre 2026 y 2027.
Puerto Colombia vuelve a intentar dar el salto administrativo que estuvo a punto de conseguir hace casi cinco años. Un nuevo proyecto de acto legislativo llegó al Congreso con el propósito de convertir al municipio en Distrito Turístico, Cultural, Histórico y de Tecnología.
La propuesta retoma un proceso que quedó frustrado en diciembre de 2021, cuando la iniciativa anterior no pudo avanzar en el Senado debido a la falta de quórum durante el último debate.
Ahora, el proyecto plantea modificar los artículos 328 y 356 de la Constitución Política para otorgarle al municipio una nueva categoría territorial.
Pero el camino todavía es largo: la propuesta deberá superar ocho debates en el Congreso, distribuidos en dos vueltas legislativas.
La primera ronda de discusiones deberá completarse antes del 16 de diciembre de 2026.
Durante esta etapa, el proyecto tendrá que pasar por la Comisión Primera y la plenaria del Senado, y posteriormente por la Comisión Primera y la plenaria de la Cámara de Representantes.
Si logra superar esos cuatro debates, el texto aprobado deberá ser publicado por el Gobierno antes de continuar con la segunda parte del proceso.
La segunda vuelta se desarrollará durante el siguiente periodo ordinario del Congreso, entre el 16 de marzo y el 20 de junio de 2027. Nuevamente tendrá que pasar por las comisiones primeras y las plenarias de Senado y Cámara.
En esta fase las exigencias aumentan: será necesaria mayoría absoluta en cada corporación.
Si consigue todos los respaldos y no enfrenta nuevos obstáculos, Puerto Colombia podría culminar el trámite en junio de 2027 y convertirse en el Distrito número 13 de Colombia.
La lista actual incluye a Bogotá, Barranquilla, Cartagena, Santa Marta, Buenaventura, Barrancabermeja, Cali, Medellín, Mompox, Riohacha, Tumaco y Turbo.
Los promotores de la iniciativa consideran que Puerto Colombia ha adquirido una relevancia que supera la estructura administrativa de un municipio tradicional.
El senador Camilo Torres Villalba, uno de los autores del proyecto, sostiene que el crecimiento económico, urbano y social del territorio exige una institucionalidad con mayores capacidades.
A su juicio, el municipio reúne condiciones relacionadas con su actividad empresarial, infraestructura tecnológica, educación superior, turismo y ubicación estratégica dentro del Atlántico.
El senador Pedro Flórez también respaldó la propuesta, aunque hizo énfasis en que la nueva categoría tendría que traducirse en resultados concretos para los habitantes.
Entre los objetivos planteados están facilitar la llegada de inversiones, impulsar la generación de empleo, proteger el patrimonio y aprovechar el talento y la innovación que se desarrollan en el territorio.
El representante Jaime Santamaría agregó que convertirse en distrito permitiría abordar la planificación territorial con una perspectiva de más largo plazo y mejorar la coordinación con el Gobierno nacional y la Gobernación del Atlántico.
La administración municipal también considera que llegó el momento de dar el paso.
El alcalde Plinio Cedeño aseguró que Puerto Colombia reúne las condiciones económicas, territoriales y administrativas necesarias para asumir las responsabilidades que implicaría la nueva categoría.
El mandatario destacó especialmente su ubicación dentro del Caribe, el crecimiento de la actividad turística y empresarial y la expansión urbana que ha experimentado el municipio.
Uno de los datos utilizados para dimensionar ese potencial es el flujo turístico: según la Alcaldía, más de 900.000 visitantes llegan cada año al territorio.
Para Cedeño, la conversión en distrito no resolvería automáticamente los problemas del municipio, pero sí permitiría disponer de más herramientas para planificar inversiones y atender necesidades de mediano y largo plazo.
La apuesta, según la administración, es que el crecimiento inmobiliario, turístico y económico esté acompañado por mejores condiciones sociales y mayores oportunidades para la población.
Otro de los pilares del proyecto es el comportamiento fiscal de Puerto Colombia.
De acuerdo con la información incorporada en la iniciativa, el municipio pasó de una clasificación “vulnerable” a “sostenible” en 2007 y posteriormente alcanzó la categoría de “solvente” en 2010, condición que mantuvo durante casi una década.
Estas mediciones del Departamento Nacional de Planeación (DNP) consideran factores como la capacidad para generar ingresos propios, el ahorro, la financiación de los gastos de funcionamiento y el manejo de la deuda.
Para los autores del proyecto, este desempeño demostraría que el municipio cuenta con una base administrativa y financiera capaz de asumir las nuevas obligaciones que tendría como distrito.
La iniciativa también busca recuperar el papel que Puerto Colombia desempeñó en la historia económica del país.
Entre finales del siglo XIX y comienzos del XX, el municipio se convirtió en un punto fundamental para la conexión comercial de Colombia con el exterior. Su antiguo muelle y la conexión ferroviaria con Barranquilla fueron determinantes para el movimiento de mercancías y pasajeros.
A esa historia se suma ahora un perfil diferente: el desarrollo de infraestructura tecnológica, conectividad, educación superior y formación de talento.
En el territorio se encuentra parte del denominado Corredor Universitario, donde convergen instituciones educativas y distintos proyectos de desarrollo.
El municipio tiene una extensión aproximada de 93 kilómetros cuadrados, equivalente al 2,2 % del territorio del Atlántico.
Su jurisdicción incluye:
- Salgar.
- Sabanilla Montecarmelo.
- Arroyo León.
- El área donde se desarrolla el Corredor Universitario.
Según las proyecciones del Dane, Puerto Colombia cuenta con alrededor de 55.890 habitantes.
Del total de la población, aproximadamente el 85,5 % vive en el área urbana, mientras que el 14,5 % se encuentra en centros poblados y zonas rurales dispersas.
Con estos argumentos sobre la mesa, el municipio inicia nuevamente su recorrido hacia la categoría de distrito. Esta vez, el reto no será únicamente conseguir respaldo político: tendrá que superar los ocho debates constitucionales y demostrar que la nueva figura puede traducirse en mayor capacidad de gestión y mejores resultados para sus habitantes.

