La segunda fase de la estrategia beneficia a 198 familias de seis municipios y tiene una participación femenina del 62 %, reflejo del papel de las mujeres en la seguridad alimentaria y la sostenibilidad de los hogares rurales.
Un total de 198 familias rurales del departamento fortalecerán su alimentación y contarán con una alternativa para generar ingresos mediante Las Ponedoras del Atlántico, estrategia que convierte los patios de los hogares en pequeñas unidades productivas. Como parte de este propósito, la Gobernación del Atlántico entregó este jueves en Galapa 990 gallinas y 66 bultos de alimento concentrado a 33 familias del municipio.
La actividad en Galapa cerró tres días consecutivos de entregas. El martes 4 de agosto, en la finca Galicia de Sabanalarga, fueron atendidas 33 familias con gallinas e insumos; el miércoles 5, el programa llegó a otras 33 en Manatí y a 33 más en Candelaria.
El gobernador del Atlántico, Eduardo Verano, destacó que la iniciativa combina nutrición, conocimiento y capacidad productiva. “Con estas gallinas no estamos entregando únicamente una ayuda: estamos poniendo en manos de cada familia una unidad productiva que aporta alimento a la mesa y que, bien manejada, puede generar ingresos. Así se construye autonomía económica desde los territorios y se fortalece el campo del Atlántico”, afirmó.
El acto contó con la presencia del alcalde de Galapa, Fabián Bonett Berdugo; la secretaria de Desarrollo Económico del Atlántico, Marisabella Romero; el subsecretario de Gestión Agropecuaria, Humberto Oñoro Echeverría; la gestora social de Galapa, Carmen Sofía Bonett; el director de la UMATA municipal, Luis Ferreira; la directora regional del SENA, Jacqueline Rojas Solano, y las familias beneficiarias.
La secretaria de Desarrollo Económico, Marisabella Romero, resaltó el liderazgo femenino dentro del programa. “Destacamos la participación de las mujeres, quienes representan el 62 % de las personas beneficiarias en esta segunda fase de Las Ponedoras del Atlántico. Su vinculación es fundamental para fortalecer la seguridad alimentaria, la generación de ingresos y la sostenibilidad de las unidades productivas”, señaló.
El subsecretario de Gestión Agropecuaria, Humberto Oñoro Echeverría, explicó que la iniciativa fortalece prácticas productivas presentes en los hogares rurales. “Muchas familias tienen en sus patios o pequeñas parcelas unidades para su sustento. Con estas 30 gallinas buscamos fortalecer esa capacidad, garantizar huevos para su alimentación y permitirles vender una parte de la producción para obtener ingresos y sostener la unidad productiva”, indicó.
El alcalde de Galapa, Fabián Bonett Berdugo, destacó el alcance de la articulación institucional. “Queremos transformar realidades y construir un futuro sostenible. Estamos entregando herramientas de trabajo y autonomía”, expresó. Las administraciones municipales complementan la dotación departamental con un comedero, un bebedero y la malla para el encerramiento de cada unidad productiva.
Para Marcelino Celis Carrillo, beneficiario de Galapa, la iniciativa representa una oportunidad para mejorar las condiciones de su hogar. “Estoy muy agradecido porque esto sirve para nuestra economía y nuestro sustento. Cuando las gallinas lleguen a su etapa de producción, darán huevos diariamente y nos garantizarán alimentación”, manifestó.
El programa tiene una cobertura de 198 familias en Sabanalarga, Manatí, Candelaria, Galapa, Puerto Colombia y Piojó, con 33 hogares por municipio. Cada familia recibe 30 gallinas de 16 semanas y dos bultos de alimento concentrado de 40 kilogramos. Al concluir esta fase, la Gobernación habrá completado los 198 beneficiarios, entregado 5.940 aves y 15.840 kilogramos de concentrado.
Las familias también reciben orientación en buenas prácticas de manejo, cuidado sanitario, bioseguridad y sostenimiento de las unidades avícolas. Con esta estrategia, la Gobernación del Atlántico busca garantizar una fuente permanente de proteína para los hogares, facilitar la comercialización de los excedentes y dejar capacidades productivas instaladas que contribuyan a la autonomía económica y al mejoramiento de la calidad de vida de las comunidades.

