La Defensoría del Pueblo emitió una alerta por el deterioro de la seguridad en Barranquilla y su área metropolitana, tras el incremento de homicidios y el recrudecimiento de las disputas entre estructuras criminales que, según la entidad, han generado amenazas, afectaciones al comercio y restricciones a la movilidad en distintos sectores.
El organismo señaló que solo durante el último fin de semana de junio fueron asesinadas 25 personas, situación que motivó un llamado urgente a la Alcaldía de Barranquilla, las administraciones municipales del área metropolitana y la Fuerza Pública para adoptar medidas coordinadas que permitan contener la violencia y proteger a la población.
De acuerdo con la Defensoría, el aumento de los homicidios estaría relacionado con la confrontación entre las organizaciones delincuenciales conocidas como ‘Los Pepes’, ‘Los Costeños’ y grupos surgidos tras divisiones internas de estas estructuras, entre ellos ‘Los del Freseo’ o ‘La Nueva Generación’, organización que, según las autoridades, sería una escisión de ‘Los Costeños’ y estaría liderada por alias ‘El Menor’.
La entidad advirtió que el impacto de esta disputa criminal ya trasciende los hechos violentos y está afectando la actividad económica y la vida cotidiana de los habitantes. En sectores como el Centro de Barranquilla y barrios del suroriente y suroccidente, varios comerciantes han optado por cerrar sus establecimientos debido al temor generado por las amenazas.
Asimismo, recordó que el pasado 4 de julio se conocieron denuncias sobre la circulación de panfletos y videos intimidatorios, así como restricciones a la movilidad y hostigamientos que alteraron el funcionamiento normal del comercio y la tranquilidad de la ciudadanía.
La Defensoría indicó que este escenario ya había sido advertido mediante la Alerta Temprana 022 de 2023, en la que identificó riesgos como el incremento de homicidios, la utilización de niños, niñas y adolescentes por estructuras criminales, feminicidios, asesinatos de mujeres como mecanismo de retaliación, homicidios de motocarristas, desapariciones de jóvenes, extorsiones, desplazamientos forzados y amenazas contra líderes sociales y comunales.
Frente a esta situación, la entidad solicitó a las autoridades implementar acciones urgentes, sostenidas y verificables para proteger a la población y fortalecer la coordinación institucional con el fin de ejecutar un plan integral basado en las recomendaciones del Sistema de Alertas Tempranas.
Además, hizo un llamado a las organizaciones criminales para que excluyan a la población civil de sus confrontaciones y cesen las amenazas, las restricciones a la movilidad y cualquier otra acción que vulnere los derechos de los habitantes de Barranquilla y su área metropolitana.
En medio de este panorama, el presidente electo, Abelardo De la Espriella, anunció que el próximo 7 de agosto firmará el decreto que pondrá en marcha el Bloque de Defensa para la Seguridad Urbana, estrategia con la que busca coordinar acciones entre el Gobierno nacional y las principales ciudades del país para combatir delitos como la extorsión, el hurto y los homicidios.
La iniciativa fue respaldada por el alcalde de Barranquilla, Alejandro Char, quien aseguró que las regiones requieren el apoyo del Gobierno nacional para enfrentar la crisis de seguridad.
“Los alcaldes necesitamos ese respaldo para devolverles la tranquilidad y la confianza a nuestros ciudadanos”, manifestó el mandatario distrital.

