Los cancilleres del bloque comenzaron las reuniones previas al encuentro presidencial en Luque, donde también se discutirán el reparto de cuotas del acuerdo comercial con la Unión Europea y el relevo de la presidencia pro tempore.
La expansión hacia los mercados asiáticos se perfila como uno de los principales objetivos del Mercosur en el inicio de su 68.ª reunión del Consejo del Mercado Común (CMC), que este lunes comenzó en Luque, ciudad cercana a Asunción, antes de la Cumbre de Presidentes prevista para este martes.
Los ministros de Relaciones Exteriores de los cinco países miembros plenos —Argentina, Brasil, Bolivia, Paraguay y Uruguay— participan en la sesión, junto con representantes diplomáticos de los Estados asociados: Colombia, Chile y Panamá. El encuentro se desarrolla a puerta cerrada y servirá para definir las decisiones que posteriormente serán elevadas a los mandatarios del bloque.
Al inaugurar la jornada, el canciller paraguayo, Rubén Ramírez, dio la bienvenida a las delegaciones y expresó su expectativa de que las conversaciones permitan avanzar en acuerdos importantes para la integración regional.
La reunión también marca el cierre del período en el que Paraguay ejerció la presidencia rotativa del Mercosur, responsabilidad que será transferida oficialmente a Uruguay durante la cumbre presidencial.
Desde Montevideo ya anticiparon cuáles serán algunas de sus prioridades. La vicecanciller uruguaya, Valeria Csukasi, señaló recientemente que el país buscará impulsar una agenda orientada a fortalecer la presencia del bloque en Asia.
Entre los planes figura profundizar el acuerdo comercial existente con India y abrir negociaciones formales con Japón y Vietnam, mercados considerados estratégicos para ampliar las oportunidades de exportación de los países miembros.
Además de la estrategia de expansión internacional, otro de los temas centrales de las discusiones será la distribución de las cuotas de exportación contempladas en el tratado de libre comercio firmado entre el Mercosur y la Unión Europea.
El acuerdo, alcanzado en enero de este año, abrió la posibilidad de acceder a un mercado superior a los 700 millones de consumidores, aunque todavía persisten diferencias entre los socios sobre cómo repartir los cupos disponibles.
Paraguay manifestó que defenderá una participación del 25 % en todas las categorías de exportación, incluso en sectores donde actualmente no posee una producción significativa, como la carne de pollo.
Según explicó el viceministro paraguayo de Comercio y Servicios, Alberto Sborovsky, la intención es establecer un esquema equilibrado que impida que los beneficios comerciales queden concentrados en los países con mayor capacidad exportadora.
Las sesiones del Consejo del Mercado Común representan el paso previo a la reunión de jefes de Estado, considerada el principal escenario para definir las políticas del bloque durante el próximo semestre.
Aunque las reuniones técnicas comenzaron desde el fin de semana, será durante la cumbre presidencial cuando se oficialicen las decisiones sobre integración comercial, relaciones internacionales y la nueva agenda que impulsará Uruguay al frente del Mercosur.

