El movimiento telúrico tuvo su epicentro en Santander y fue percibido en distintas regiones de Colombia. Hasta el momento, las autoridades no reportan personas lesionadas ni afectaciones de consideración.
La tranquilidad de la madrugada se vio interrumpida este miércoles 17 de junio por un sismo que fue sentido en amplias zonas del territorio nacional. El evento sísmico, registrado en las primeras horas del día, generó reportes de percepción desde varias ciudades del país, especialmente en la región andina.
De acuerdo con la información entregada por el Servicio Geológico Colombiano (SGC), el movimiento alcanzó una magnitud de 5,1 y ocurrió exactamente a las 5:51 de la mañana.
El fenómeno tuvo origen en el municipio de Mesa de Los Santos, en Santander, una zona reconocida por concentrar una importante actividad sísmica en Colombia.
Los datos técnicos indican que el sismo se produjo a una profundidad de 146 kilómetros, característica que permitió que fuera percibido en diferentes departamentos pese a la distancia respecto al epicentro.
Habitantes de Bucaramanga reportaron una percepción más fuerte del movimiento, aunque también hubo reportes desde ciudades como Bogotá, Tunja, Medellín y Cúcuta.
Hasta el cierre de los primeros balances, organismos de emergencia y autoridades locales no habían informado sobre víctimas, personas heridas o daños estructurales relacionados con el evento.
Más allá de la intensidad del temblor, las entidades de gestión del riesgo recuerdan que la preparación previa es clave para reducir posibles consecuencias durante una emergencia.
La Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) recomienda que cada hogar cuente con un plan familiar que incluya rutas de evacuación, puntos de encuentro y espacios seguros dentro de la vivienda.
También aconseja disponer de un kit básico de emergencia con elementos esenciales como Agua potable, Alimentos no perecederos, Linterna, Radio portátil y Documentos importantes protegidos.
Durante un movimiento sísmico, la principal recomendación es conservar la calma y buscar protección inmediata.
Las autoridades sugieren ubicarse cerca de estructuras resistentes, como columnas o debajo de escritorios sólidos, y mantenerse alejados de ventanas, espejos y objetos que puedan desprenderse o caer.
Una vez finalice el movimiento telúrico, los expertos recomiendan actuar con precaución y verificar posibles riesgos antes de retomar las actividades habituales.
Entre las principales medidas se encuentran:
- Salir del inmueble de forma ordenada y sin utilizar ascensores.
- Revisar posibles daños estructurales antes de volver a ingresar.
- Cerrar servicios como gas, agua y energía eléctrica si se detecta alguna anomalía y es seguro hacerlo.
- Consultar únicamente información emitida por organismos oficiales y canales autorizados.
Aunque el sismo no dejó consecuencias reportadas, el evento volvió a recordar la importancia de mantener protocolos de prevención en un país ubicado en una de las zonas de mayor actividad sísmica del continente.

