La estrategia se desarrollará en varias localidades de la ciudad para identificar el estado de los árboles y fortalecer las acciones de conservación, mantenimiento y siembra en espacios públicos.
Los árboles de Barranquilla volverán a estar bajo la lupa de las autoridades ambientales. Con el objetivo de conocer con mayor precisión las condiciones del arbolado urbano y planificar futuras intervenciones, Barranquilla Verde inició una nueva fase del censo que permitirá actualizar la información de miles de ejemplares distribuidos en distintos sectores de la ciudad.
La jornada de caracterización se concentrará en las localidades Suroriente, Metropolitana y Riomar, además de áreas que quedaron pendientes de evaluación en la localidad Norte-Centro Histórico. El propósito es consolidar una base de datos más completa sobre las especies existentes y su estado actual.
Según explicó la autoridad ambiental distrital, los datos recopilados servirán para fortalecer la gestión de la infraestructura verde de Barranquilla y facilitar la toma de decisiones relacionadas con el cuidado de los árboles.
La actualización permitirá identificar necesidades de mantenimiento, priorizar intervenciones, planificar nuevas jornadas de siembra y diseñar estrategias más efectivas para la conservación del patrimonio natural urbano.
Además, la información obtenida contribuirá a optimizar la atención de solicitudes ciudadanas relacionadas con poda, riesgos asociados a árboles y recuperación de zonas verdes.
La segunda etapa del censo busca complementar el inventario existente y ofrecer una radiografía más actualizada del estado del arbolado en diferentes barrios y corredores urbanos.
Las autoridades consideran que contar con datos precisos es fundamental para anticipar problemas, mejorar la cobertura vegetal y fortalecer las políticas ambientales en una ciudad que continúa creciendo y transformando sus espacios públicos.
Desde Barranquilla Verde también se hizo un llamado a la comunidad para sumarse al cuidado de los árboles y las zonas verdes.
La entidad recordó que la protección del entorno natural no depende únicamente de las instituciones, sino también de las acciones diarias de los ciudadanos, quienes juegan un papel clave en la preservación de los espacios ambientales de la capital del Atlántico.
Con esta nueva fase del censo, Barranquilla busca consolidar herramientas que permitan una gestión más eficiente de su arbolado urbano y avanzar en la construcción de una ciudad más sostenible y resiliente frente a los desafíos ambientales.

