La decisión establece que varios sectores del municipio ya eran atendidos por la empresa antes del contrato firmado en 2001, por lo que no deberán ser revertidos al finalizar la concesión.
Una disputa que llevaba años generando tensiones entre el municipio de Soledad y la empresa Triple A acaba de dar un giro clave. El Tribunal de Arbitramento de la Cámara de Comercio de Bogotá resolvió a favor de la compañía en el proceso relacionado con la propiedad y operación de infraestructura de acueducto y alcantarillado en distintas zonas del municipio.
La decisión concluyó que Triple A ya prestaba servicios en varios sectores de Soledad antes de la firma del contrato de concesión suscrito en 2001. Eso significa que esas redes, usuarios y activos no hacen parte de los bienes que deben regresar al municipio cuando finalice el acuerdo contractual.
El fallo impacta directamente a la llamada “Zona Triple A”, un amplio sector del municipio que incluye barrios como Los Cedros, Villa Las Moras, Villa Estadio, Nuevo Horizonte, Los Robles, Villa Katanga, Las Colonias, Las Trinitarias, Las Gaviotas II y El Éxito, entre otros.
Según las cifras entregadas por la empresa, el área reconocida por el tribunal concentra cerca de 97 mil usuarios del servicio de acueducto, equivalentes a unos 400 mil habitantes, es decir, más de la mitad de la población de Soledad.
La decisión también determinó que las zonas ubicadas fuera del perímetro sanitario contemplado en el contrato original tampoco pueden ser incluidas dentro del proceso de reversión, al considerar que nunca hicieron parte de los activos entregados por el municipio.
Tras conocerse el fallo, Triple A aseguró que la determinación reconoce el papel que ha desempeñado durante décadas en el crecimiento urbano del municipio y defendió que su operación se extendió más allá de las obligaciones iniciales establecidas en la concesión.
El origen de la controversia se remonta a comienzos de los años 2000, cuando Soledad contaba con tres áreas diferenciadas para la prestación del servicio. El Casco Viejo era atendido por la empresa municipal, el sector occidental operaba bajo el Acueducto Metropolitano de Soledad y existían amplias zonas sin redes ni cobertura de agua y alcantarillado.
La postura de Triple A ha sido que únicamente las áreas entregadas formalmente dentro de la concesión —correspondientes al Casco Viejo y al Acueducto Metropolitano— son las que deben revertirse al municipio al finalizar el contrato.
Sin embargo, esa interpretación ha sido cuestionada por antiguos funcionarios locales. El exalcalde Alfredo Arraut, quien firmó la concesión en 2001 por un periodo inicial de 20 años, sostuvo en su momento que los barrios hoy incluidos dentro de la denominada “Zona Triple A” no deberían quedar excluidos del patrimonio municipal.
El exmandatario argumentó que parte de la infraestructura de alcantarillado en sectores del nororiente y noroccidente de Soledad fue financiada por entidades públicas como el Instituto de Crédito Territorial y el Inurbe, junto con participación privada, antes de la entrada formal de Triple A.
Mientras continúa el debate sobre el futuro del modelo de operación, la empresa sigue prestando el servicio gracias a una nueva prórroga aprobada a finales de marzo por el Concejo de Soledad, que extendió por seis meses adicionales la concesión de acueducto y alcantarillado.
Desde la administración municipal han señalado que la extensión busca evitar interrupciones mientras se define el nuevo esquema de prestación del servicio. No obstante, sectores políticos han cuestionado la falta de avances en una licitación definitiva.
El concejal Bryan Orozco recordó recientemente que el contrato ya acumula 12 prórrogas consecutivas, reflejando las dificultades que ha tenido el municipio para estructurar un nuevo proceso de adjudicación.
Pese a ello, el Concejo Municipal autorizó en noviembre de 2025 el inicio de una nueva licitación para seleccionar al futuro operador de los servicios públicos de agua y alcantarillado en Soledad.

