El Ministerio de Minas pidió medidas urgentes ante el déficit energético, el aumento en los costos de generación y la posible llegada de un nuevo fenómeno de El Niño.
El panorama energético del país comienza a generar preocupación dentro del propio Gobierno. A través de una comunicación enviada a la Comisión de Regulación de Energía y Gas (Creg), el ministro de Minas y Energía, Edwin Palma, reconoció que Colombia enfrenta un escenario crítico que podría comprometer el suministro eléctrico nacional.
En el documento, el funcionario habló de un “riesgo inminente” de desabastecimiento energético y advirtió que la situación podría agravarse en los próximos meses por la combinación de varios factores: menor disponibilidad de energía firme, presiones internacionales sobre los combustibles y la alta probabilidad de un fenómeno de El Niño.
Según cifras citadas por el Ministerio con base en reportes del Centro Nacional de Despacho y la Unidad de Planeación Minero Energética (UPME), el país ya presenta una diferencia considerable entre la energía que necesitará y la capacidad real disponible para cubrir esa demanda.
Las estimaciones indican un faltante de 1,97 TWh entre diciembre de 2025 y noviembre de 2026. Para el periodo siguiente, entre diciembre de 2026 y noviembre de 2027, el déficit proyectado subiría hasta 3,9 TWh.
El ministro explicó que el vacío energético actual equivale aproximadamente a la producción continua de una planta de generación de 450 megavatios operando las 24 horas del día.
Frente a este escenario, el Gobierno considera urgente acelerar la entrada de nuevos proyectos eléctricos y ampliar la participación de más generadores en las subastas del sistema energético.
Otro de los factores que elevó la alerta fue el pronóstico climático de la Agencia Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA), que proyecta un 95 % de probabilidad de un nuevo fenómeno de El Niño a partir de junio de 2026.
La preocupación principal radica en la reducción de lluvias y la caída en los niveles de los embalses, una situación que afectaría directamente la generación hidroeléctrica, principal fuente de energía del país.
A esto se suma el aumento internacional del precio de los combustibles, impulsado por tensiones geopolíticas en Medio Oriente.
De acuerdo con el Ministerio, el valor del barril Brent pasó de rondar los 70 dólares a acercarse a los 100 dólares, un incremento cercano al 42 %. Como consecuencia, el llamado precio de escasez de energía subió de $709,3 por kWh en marzo a más de $1.006 por kWh en abril de 2026.
Ante el panorama, el Ministerio pidió a la Comisión de Regulación de Energía y Gas revisar de manera inmediata las reglas del mercado eléctrico para permitir la incorporación de más plantas de generación en las subastas de cargo por confiabilidad.
La cartera energética también solicitó actualizar los mecanismos regulatorios teniendo en cuenta la volatilidad internacional de los combustibles y las nuevas condiciones económicas que enfrenta el sistema eléctrico colombiano.
La intención, explicó Palma, es garantizar que existan suficientes recursos de generación disponibles durante eventuales periodos de sequía y evitar que el país enfrente problemas de abastecimiento energético en los próximos años.
Mientras tanto, el debate sobre la estabilidad del sistema eléctrico vuelve a tomar fuerza en medio de las advertencias del sector energético y las crecientes preocupaciones por el impacto de El Niño sobre la infraestructura nacional.

