En una operación de gran alcance en el sur del Tolima, las Fuerzas Militares propinaron un contundente golpe a la minería ilegal, debilitando una estructura que financiaba economías ilícitas en esta región del país.
De acuerdo con el relato entregado por el coronel Arnold Esneider Pérez Linares, comandante de la Sexta Brigada del Ejército, la intervención se desarrolló en zona rural del municipio de Chaparral, en límites con Ataco, donde más de 100 hombres, en coordinación con la Fuerza Aeroespacial Colombiana, la Brigada contra la Extracción Ilícita de Yacimientos Mineros y la Brigada contra el Narcotráfico N.º 3, lograron desmantelar un complejo dedicado a esta actividad ilegal.
El resultado operativo fue contundente: nueve unidades de producción minera fueron neutralizadas, junto con la destrucción de nueve maquinarias amarillas utilizadas para la explotación ilícita. Así mismo, fueron inutilizadas nueve clasificadoras, un motor tipo Cummins y más de 16.000 galones de ACPM.
Según el oficial, esta infraestructura tenía un valor cercano a los $2.900 millones y generaba ingresos ilícitos superiores a los $15.900 millones, recursos que, según inteligencia militar, fortalecían a la estructura GAOR residual de las FARC, conocida como “Ismael Ruiz”.
“El objetivo es claro: proteger el medio ambiente y frenar las economías ilegales que afectan el sur del Tolima”, indicó el coronel Pérez Linares.
Por su parte, el coronel Edwin Encinales Lota, comandante de la Brigada Contra el Narcotráfico N.º 3, advirtió que la intervención responde a reiteradas alertas de las autoridades civiles frente al grave daño ambiental generado por la minería ilegal en esta zona del departamento, lo que motivó la acción urgente de la fuerza pública.
A su turno, el coronel Jhaderson Germán Torres Enciso, comandante de la Brigada contra la Extracción Ilícita de Yacimientos Mineros, explicó que este fenómeno se ha expandido en el país, impulsado por el alto precio del oro, que en 2026 ronda los 5.000 dólares, con un incremento cercano al 220 % en los últimos años.
Las autoridades estiman que de este punto intervenido salían cerca de 27.000 gramos de oro mensuales, valorados en más de $15.000 millones, mientras que el impacto ambiental generado tardaría más de una década en recuperarse.
Este operativo se suma a la estrategia nacional para combatir la minería ilegal, un delito que, según cifras oficiales, representa más de 210 toneladas de oro extraídas ilícitamente al año en Colombia, consolidándose como una de las principales fuentes de financiación de grupos armados ilegales.
Las Fuerzas Militares reiteraron que continuarán intensificando las operaciones en el territorio para frenar este fenómeno y garantizar la protección de los recursos naturales.

