Desde un congreso en Barranquilla, el ente de control señaló que cambiar operadores no soluciona el problema estructural del sistema en la región.
En el marco de un congreso sobre transición energética realizado en Barranquilla, el superintendente de Servicios Públicos, Felipe Durán, aseguró que la problemática del servicio de energía en el Caribe colombiano tiene raíces estructurales que van más allá del desempeño de las empresas operadoras. Según explicó, el sistema actual no responde adecuadamente a las condiciones sociales y económicas de la región.
El funcionario recordó que durante años distintas compañías han asumido la prestación del servicio sin lograr una solución definitiva, lo que evidencia, a su juicio, la necesidad de replantear el modelo energético vigente. En ese sentido, insistió en que no basta con cambiar operadores si no se revisan de fondo aspectos regulatorios y tarifarios.
Durán también expuso cifras que reflejan la complejidad del panorama, como los altos niveles de pérdidas de energía y las dificultades en el recaudo, factores que afectan la sostenibilidad de las empresas. A esto se suma que una gran parte de los usuarios pertenece a estratos de bajos ingresos, lo que limita la capacidad de pago y agrava la situación financiera del sistema.
Asimismo, cuestionó la concentración del mercado de generación eléctrica, señalando que esto incide en los costos que finalmente asumen los usuarios. Aunque el modelo plantea un esquema de libre competencia, indicó que en la práctica esto no se traduce en tarifas más bajas para la población.
Finalmente, el superintendente reiteró que la crisis del sector no puede seguir abordándose con medidas parciales. Por el contrario, planteó la necesidad de una transformación integral que tenga en cuenta las particularidades del Caribe colombiano, con el objetivo de garantizar un servicio más equitativo, eficiente y sostenible en el tiempo.

