Autoridades refuerzan estrategias de prevención ante cifras de embarazo adolescente y violencia sexual en el departamento.
Con el propósito de enfrentar problemáticas como el embarazo en adolescentes y la violencia sexual en menores, la Gobernación del Atlántico lideró una nueva jornada de trabajo interinstitucional en la que se evaluaron los principales indicadores de salud pública relacionados con estos temas.
El encuentro permitió analizar el comportamiento de las cifras en lo corrido de 2026 y definir nuevas acciones para fortalecer la prevención en el territorio.
De acuerdo con el balance presentado, el departamento registra hasta el momento 295 casos de embarazo en jóvenes entre los 10 y 19 años, lo que representa una leve disminución frente al mismo periodo del año anterior. No obstante, las autoridades encendieron alertas por el aumento en el grupo de menores de 14 años, donde los casos crecieron de manera significativa, lo que evidencia la necesidad de intervenciones más focalizadas.
En cuanto a la distribución territorial, municipios como Soledad concentran el mayor número de reportes, lo que ha llevado a priorizar estas zonas dentro de las estrategias institucionales. Las autoridades han señalado que factores sociales, económicos y de acceso a la información inciden directamente en estas cifras.
Por otro lado, el informe también abordó la situación de violencia sexual en menores, donde si bien se ha registrado una reducción en el número total de casos, persiste la preocupación por la gravedad de los hechos. La mayoría de las víctimas son niñas y los tipos de agresión más frecuentes corresponden a actos sexuales y acceso carnal, lo que evidencia un problema estructural que requiere atención urgente.
Frente a este panorama, la Secretaría de Salud ha intensificado la implementación del modelo de Servicios de Salud Amigables para Adolescentes y Jóvenes (SSAAJ), una estrategia que busca brindar orientación, acompañamiento y acceso a métodos anticonceptivos, además de promover la prevención de infecciones de transmisión sexual. Este programa ha reforzado su presencia en instituciones educativas, consideradas espacios clave para impactar a la población joven.
Asimismo, durante el primer trimestre del año se han desarrollado jornadas pedagógicas, entrega de material educativo y distribución de miles de preservativos, con el fin de fomentar decisiones informadas entre los adolescentes. Estas acciones también incluyen asistencia técnica a los municipios para mejorar la vigilancia y atención de casos de violencia.
Las autoridades departamentales hicieron un llamado a fortalecer el trabajo articulado entre las diferentes entidades, incluyendo sectores como educación, bienestar familiar y desarrollo social, con el objetivo de garantizar una respuesta integral. También se instó a los municipios a avanzar en la formulación e implementación de sus planes de acción en salud, clave para enfrentar estos desafíos.
Finalmente, la administración departamental reiteró su compromiso de continuar trabajando bajo un enfoque de derechos y equidad, promoviendo entornos seguros para niños, niñas y adolescentes, y asegurando el acceso a información y servicios que contribuyan a su bienestar y desarrollo integral.

