La ciudad registró la mayor caída entre las principales capitales, aunque aún supera a Bogotá, Medellín y Cali.
Barranquilla registró una reducción significativa en su tasa de informalidad laboral, que se ubicó en 50,7 % durante febrero de 2026, de acuerdo con cifras del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane).
Esto representa una caída de 3,7 puntos porcentuales frente al mismo periodo de 2025, cuando el indicador se encontraba en 54,4 %, posicionando a la ciudad como la de mayor disminución entre las principales capitales del país.
En comparación, Bogotá presentó una reducción de 3,3 %, Medellín de 1,4 % y Cali de 2,0 %. No obstante, estas ciudades mantienen niveles de informalidad más bajos que Barranquilla, con tasas de 33,8 %, 38,2 % y 47,8 %, respectivamente. A pesar de ello, la capital del Atlántico logró ubicarse por debajo del promedio nacional, que se situó en 55,3 %.

Expertos atribuyen este comportamiento a las políticas locales orientadas a dinamizar sectores como el turismo y el emprendimiento. Según analistas, el fortalecimiento de espacios como el Gran Malecón del Río y Puerto Mocho ha contribuido a generar nuevas oportunidades económicas, impactando de forma positiva la formalización laboral en la ciudad.
El Dane explicó que la medición de informalidad incluye tanto a trabajadores independientes en unidades productivas pequeñas como a empleados sin condiciones formales en sus puestos de trabajo. En este contexto, se consideran informales, por ejemplo, los jornaleros, trabajadores familiares sin remuneración o quienes laboran en empresas de hasta cinco personas.

A nivel nacional, ciudades como Sincelejo y Valledupar continúan registrando los índices más altos de informalidad, lo que evidencia los desafíos estructurales que aún enfrenta el mercado laboral en varias regiones del país.

