Con este resultado, queda claro que la experiencia y la credibilidad de este equipo fueron el factor determinante para consolidar una victoria que no dejó margen para el azar.
Lo que comenzó a finales de enero de 2026 como una sorpresiva renuncia a sus cargos en la Alcaldía Distrital, terminó convirtiéndose en el motor principal de la victoria electoral de la Casa Char en el departamento. Fernando Fiorillo Zapata y Elania Redondo Peña dejaron sus funciones administrativas para volcarse de lleno a la estrategia política, una decisión que hoy da sus frutos tras los resultados al Congreso de la República.
Una maquinaria con precisión de “reloj suizo”

La integración de Fiorillo y Redondo, junto a un equipo estratégico conformado por figuras como Libardo García Guerrero y Rubén García, inyectó un nuevo dinamismo a la estructura de Cambio Radical. El movimiento no solo se limitó a las grandes concentraciones, sino que operó con una precisión milimétrica en todas sus capas, logrando que el engranaje político funcionara sin fisuras tanto en la capital como en los municipios y corregimientos.
La labor del equipo se centró en cuatro pilares fundamentales:
- Presencia de marca: Reforzamiento de la identidad política del movimiento.
- Política cara a cara: Un despliegue masivo de visitas casa a casa sin dejar rincón del departamento sin recorrer.
- Valoración del liderazgo: Apertura de espacios de diálogo real para líderes barriales y dirigencia política local.
- Seguimiento y cercanía: Contacto directo con el electorado para convertir la propuesta política en cariño y confianza.
Esta estrategia permitió que la colectividad no solo retuviera sus bastiones, sino que alcanzara la mayoría de credenciales para la Cámara de Representantes por el Atlántico y reforzara con éxito la tarea de asegurar las dos curules al Senado de la República.
El impacto fue tal que los propios líderes de base manifestaron su respaldo a la gestión del equipo: “Sentimos que nos escuchaban, nos abrían espacios, nos entregaban importancia y valoraron nuestro trabajo y esfuerzo”, fue el sentir común en los barrios.
La movida política de Fiorillo y Redondo demuestra que el éxito electoral depende de ejecutar las estrategias con las personas indicadas. Su gestión contó con el respaldo total y la confianza de quienes han liderado el grupo político más influyente de la región durante las últimas tres décadas.
Con este resultado, queda claro que la experiencia y la credibilidad de este equipo fueron el factor determinante para consolidar una victoria que no dejó margen para el azar.

