La Fiscalía General de la Nación avanza en la investigación del macabro doble homicidio de dos hermanas adolescentes en Malambo, bajo una hipótesis preliminar.
Las víctimas, Sheerydan Sofía Hernández Noriega, de 14 años, y Keyla Nicolle Hernández Noriega, de 17 años, fueron halladas sin vida y enterradas en un lote enmontado del barrio Maranatha, luego de haber desaparecido durante las celebraciones del Carnaval de Barranquilla.
Captura de un sospechoso y posibles vínculos
La Fiscalía confirmó la captura de Juan David Taguada Olivares, de 19 años y conocido con el alias de “Tata”, como presunto implicado en el hecho, junto con la emisión de una orden de aprehensión contra otro menor relacionado con el caso.
Alias “Tata” ya había sido señalado en investigaciones previas por porte ilegal de armas, según confirmó el director seccional de Fiscalías del Atlántico. Su captura fue realizada en la Clínica Altos de San Vicente, donde se encontraba por otras razones médicas.
Línea de investigación: retaliación
Según la Fiscalía, uno de los móviles que se investiga es que una de las jóvenes habría intercambiado mensajes con personas vinculadas a estructuras criminales, lo que pudo haber llevado al novio de una de ellas a interpretar la situación como una amenaza o una “entrega” a terceros, desencadenando así la retaliación.
Las autoridades no han descartado la participación de grupos delictivos como el bloque Resistencia Caribe “Los Costeños” o “Los Pepes” en los hechos, aunque los detalles aún están bajo reserva mientras se perfeccionan las investigaciones.
Investigaciones avanzan entre múltiples líneas
Este caso ha atraído atención por su complejidad y el contexto en el que se presentó: las jóvenes desaparecieron el último día del Carnaval y, según reportes de familiares, días antes de su hallazgo la madre había recibido amenazas y exigencias de dinero relacionadas con la supuesta retención de las adolescentes por parte de los agresores.
Las autoridades continúan trabajando en múltiples líneas de investigación para esclarecer completamente los hechos y judicializar a todos los involucrados, mientras que la comunidad y los familiares exigen respuestas claras y justicia por el crimen que ha conmocionado al Atlántico.

