El mandatario señala directamente al general Edwin Urrego; el oficial niega los cargos y pide someterse al polígrafo.
En una declaración que ha sacudido la cúpula de la Fuerza Pública, el presidente Gustavo Petro denunció este jueves la existencia de un presunto plan para desacreditarlo internacionalmente. Según el Jefe de Estado, el general Edwin Urrego, excomandante de la Policía Metropolitana de Barranquilla, tenía la misión de colocar sustancias psicoactivas en uno de los vehículos de la caravana presidencial.
El objetivo de esta maniobra, según Petro, era generar un escándalo que lograra «destruir la reunión con Donald Trump» y afectar las relaciones diplomáticas. El mandatario afirmó que esta situación de «alarma» se viene gestando desde el pasado mes de octubre.

El presidente Petro relacionó directamente al general Urrego con el polémico allanamiento a la vivienda del Ministro del Interior, Armando Benedetti, ocurrido el pasado 11 de noviembre en Lagos de Caujaral (Puerto Colombia).
- Petro aseguró que ya ordenó el retiro del oficial de la institución.
- El mandatario sugirió que el general seguía órdenes externas ajenas al Gobierno para desestabilizar su administración.
La defensa del General Urrego: «Es una locura».
Tras las fuertes acusaciones, el general Edwin Urrego rompió el silencio en entrevista con Noticias Caracol. El oficial no solo negó rotundamente las afirmaciones del mandatario, sino que manifestó su desconcierto ante lo que calificó como una «locura».
- Urrego aseguró que sigue vinculado a la Policía, aunque actualmente se encuentra bajo «excusa médica» debido a una caída.
- Sobre el allanamiento a Benedetti, aclaró que fue una orden de la magistrada Cristina Lombana (Corte Suprema de Justicia) y que, como autoridad, «no podía oponerse» a un mandato judicial.
- El oficial puso a disposición su hoja de vida y se ofreció voluntariamente a pruebas de polígrafo para limpiar su nombre, recordando que ha trabajado con agencias estadounidenses bajo estrictos estándares de confianza.
El caso ha encendido las alarmas sobre la relación entre el Ejecutivo y ciertos sectores de la Policía Nacional. Mientras el presidente sostiene que ya se han efectuado varias destituciones por este complot, el general Urrego insiste en que no ha sido informado de ninguna investigación formal en su contra dentro de la institución.

