Los capturados enfrentan cargos por perturbación a la paz pública y agresión a la autoridad.
La segunda presentación del Junior de Barranquilla en la Copa Libertadores, programada para este martes contra Cerro Porteño, se ha visto empañada por una serie de actos violentos protagonizados por un grupo de sus seguidores en la capital paraguaya. Hasta el momento, las autoridades locales han confirmado la captura de 12 ciudadanos colombianos vinculados a disturbios, agresiones a la fuerza pública y daños en locales comerciales.
Los incidentes se concentraron en el sector de la Estación de Buses de Asunción, desde la noche del pasado viernes hasta la madrugada del sábado. Según reportes de medios locales, la situación escaló rápidamente debido a la conducta agresiva de varios hinchas que habían llegado a la ciudad por vía terrestre.
- Primer enfrentamiento: Durante una gresca al interior de un bar, un uniformado de la Policía Nacional paraguaya recibió una patada en el pecho tras intentar controlar los disturbios. En esta primera intervención fueron aprehendidos siete colombianos y un ciudadano venezolano.
- Segundos disturbios: Al día siguiente, el escenario de violencia se trasladó a las calles, donde un grupo de seguidores se enfrentó a la policía utilizando piedras. Los agentes tuvieron que hacer uso de balas de goma para dispersar a la turba. En este operativo fueron detenidos Yerson Valencia, Víctor Pueblo, Joel González, Emanuel Doria y Sneider Carvajal.
Este comportamiento fuera de las fronteras se suma a una racha de violencia que sigue a la barra brava del equipo barranquillero. Cabe recordar que hace apenas una semana, seguidores del club se vieron involucrados en riñas contra hinchas del Real Cartagena, enfrentamientos que dejaron como saldo trágico el asesinato de un líder de barra del elenco rojiblanco.
Los 12 capturados enfrentan cargos por perturbación a la paz pública y agresión a la autoridad. Mientras el plantel profesional se prepara para el duelo decisivo de este martes (5:00 p.m.) en el estadio de Cerro Porteño, las autoridades consulares de Colombia en Paraguay trabajan para determinar la situación legal de los implicados, quienes podrían enfrentar procesos judiciales en el país austral antes de ser deportados.

