Este nuevo episodio profundiza la polarización y el temor sobre la seguridad de los candidatos.
La campaña presidencial de 2026 sigue bajo la sombra de la intimidación. Tras el grave atentado simbólico contra la senadora Paloma Valencia, este lunes se confirmó que el también aspirante a la Presidencia, Abelardo De La Espriella, ha sido blanco de la misma modalidad de amenaza: un montaje con estética fúnebre que circula en redes sociales.
La imagen, replicada de forma idéntica a la utilizada contra Valencia, muestra una fotografía en blanco y negro del candidato, acompañada de las fechas «1978-2026», el mensaje «Descanse en paz» y una corona de flores. La denuncia fue oficializada por el senador Mauricio Gómez Amín, integrante de la campaña de De La Espriella, quien calificó el hecho como una «amenaza de muerte» que debe encender las alarmas de todas las autoridades.
El senador Gómez Amín no solo condenó el ataque, sino que aprovechó la coyuntura para cuestionar la postura del oficialismo frente a la inseguridad que enfrentan los líderes de oposición:
«La misma página que amenaza de muerte a Paloma Valencia ahora arremete también contra Abelardo De La Espriella, un hecho gravísimo que merece el rechazo unánime del país. Sin embargo, llama aún más la atención el silencio retumbante de Iván Cepeda frente a estos sucesos», señaló el congresista.
Para Gómez Amín, estos hechos son la consecuencia directa de una política de ‘Paz Total’ que, según su criterio, ha generado un efecto contraproducente: «Solo ha servido para envalentonar a los criminales, debilitar la autoridad y poner en riesgo a quienes piensan diferente». El senador cerró su pronunciamiento con un tono desafiante: «¡Los bandidos no pueden seguir mandando en este país!».
A menos de dos meses para la primera vuelta presidencial del próximo 31 de mayo, este nuevo episodio profundiza la polarización y el temor sobre la seguridad de los candidatos. Las autoridades, que ya investigan el origen de la amenaza contra Paloma Valencia, deberán ahora determinar si existe un grupo organizado detrás de esta estrategia de intimidación digital, cuyo fin parece ser deslegitimar y amedrentar a las figuras de la derecha colombiana en plena contienda electoral.

