El Gobierno asegura que más jóvenes se están vinculando de manera voluntaria, impulsados por incentivos y nuevas alternativas de servicio.
El presidente Gustavo Petro anunció el fin del servicio militar obligatorio en Colombia, una de las promesas centrales de su campaña que, según afirmó, ya comenzó a materializarse.
A través de sus redes sociales, el mandatario aseguró que el modelo actual ha dado paso a un esquema voluntario, en el que cada vez más jóvenes deciden ingresar a las Fuerzas Armadas por iniciativa propia.
De acuerdo con el jefe de Estado, este cambio ha sido posible gracias a mejoras en las condiciones del servicio, entre ellas el reconocimiento de un salario que busca dignificar la labor de quienes optan por esta formación.
En paralelo, el Ministerio de Defensa ha venido reglamentando mecanismos que fortalecen esta transición, como el Decreto 1075 de 2025, que permite a los jóvenes extender voluntariamente su permanencia en las Fuerzas Armadas por periodos adicionales, bajo ciertos requisitos de desempeño y disciplina.
La normativa también contempla mayor flexibilidad, al permitir que quienes soliciten la prórroga puedan desistir en cualquier momento, lo que refuerza el carácter voluntario del nuevo modelo.
A esto se suma la consolidación del programa Servicio Social para la Paz, una alternativa que ofrece a los jóvenes la posibilidad de contribuir en áreas como medioambiente, educación, gestión del riesgo o derechos humanos, sin necesidad de integrarse a la vida militar.
Este programa, además, otorga certificación equivalente a la libreta militar y reconoce la experiencia como primer empleo, ampliando las opciones para quienes buscan cumplir con sus deberes ciudadanos desde otros frentes.
Con estas medidas, el Gobierno apunta a transformar el modelo de servicio en el país, promoviendo una participación basada en la voluntad, los incentivos y la diversidad de oportunidades para la juventud colombiana.

